Poco se enseña sobre el anticristo, pero es importante conocer lo que la Biblia dice acerca de este personaje que aparecerá en un tiempo de mucha corrupción y pecado
“Y al fin del reinado de éstos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas” (Daniel 8:23).
Poco se enseña sobre el anticristo, pero es importante conocer lo que la Biblia dice acerca de este personaje. Primero, como dice nuestro texto inicial, aparecerá en un tiempo de mucha corrupción y pecado, pues, dice textualmente la Palabra: “cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas”. Dios está esperando que entren más personas al reino, por eso está deteniendo el juicio, pero llegará un “colmo” que será inaceptable.
Creo que estamos llegando a ese “colmo”; padres matando a sus propios hijos, hijos matando a sus padres, todos los principios de la sociedad están destruidos. El anticristo será un ser altivo, soberbio, estará metido con el ocultismo y conocerá a profundidad los misterios de las tinieblas, pues continúa diciendo: “rey altivo de rostro y entendido en enigmas”.
El ángel Gabriel le explica a Daniel, sobre el anticristo lo siguiente: “Y su poder se fortalecerá, mas no con fuerza propia; y causará grandes ruinas, y prosperará, y hará arbitrariamente, y destruirá a los fuertes y al pueblo de los santos” (Daniel 8:24). El anticristo actuará con gran poder, mas no es su propio poder, sino que le será dado por el diablo, veamos: “Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad” (Apocalipsis 13:2).
Para los que creen que el diablo no tiene poder, aquí vemos que todavía retiene su poder, pero sólo puede usarlo cuando Dios lo permite. El diablo dará todo su poder al anticristo, este actuará arbitrariamente, y hará guerra contra los santos y los matará. Ese será el final, para aquellos que se queden en el rapto de la Iglesia, serán muertos por el anticristo, aquellos que se rehúsen a ponerse la marca en la mano o en la frente.
¡Dios te bendiga!!!


