¡CRISTO VIENE PRONTO! Que cuando regrese no nos encuentre con un becerro sobre nuestros hombros y le respondamos como le dijeron a Moisés: “Como vimos que te tardabas… nos hicimos nuestro propio evangelio, nos inventamos nuestros propios métodos, nos olvidamos de tu palabra y dejamos de lado al Espíritu Santo…”
Seguiré cayendo mal… Pero no guardaré silencio con esto.
Estos días le he pedido al Señor que me ayude a entender algunas cosas; pero mientras más trato de entenderlas, más me doy cuenta que es un sistema del mundo el que se ha camuflado dentro de la Iglesia Universal.
Una levadura llamada Fama.
Una cizaña llamada Libertinaje.
¡Es una insensata tratando de robar el aceite de las prudentes!
No podemos seguir aplaudiendo actos que provienen de la falta de discernimiento (1ª Corintios 2:14).
El ministro que tiene el poder de Dios, tiene unción, autoridad, ejerce dominio espiritual, está en obediencia y camina en la voluntad de Dios… No culpa a los demás por la falta de manifestación, más bien evidencia el Reino con sus palabras, actitudes y ejercicio ministerial (Hechos 4:8-32).
La falta de conocimiento bíblico, entendimiento espiritual, percepción espiritual y discernimiento… nos han hecho confundir la cizaña con el trigo. Pero el que tiene el Espíritu Santo, que es el Espíritu de verdad, no sale engañado (Hechos 5:1-25).
¡Cuidado! La estrategia de los últimos tiempos es que las insensatas intentarán confundir a las prudentes… Pero no podrán (Mateo 25:8).
El pueblo de Dios cayó en la trampa.
Quiero que notemos esto: Éxodo 32 narra la historia de cuando el pueblo santo de Dios levantó su propia imagen y le hicieron culto.
Invitados y características del culto:
– Estaba presente el sumo sacerdote Aarón.
– Estaban presentes los 12 príncipes de las 12 tribus.
– Estaban presentes los 70 ancianos ungidos por Moisés.
– Estaban presentes los levitas, danzores y ministros del tabernáculo.
– Estaban presentes Bezaleel y Aholiab, los artífices del gran templo.
– Ese día se recogió una ofrenda de excelencia.
– Ese día el pueblo se congregó e hicieron un culto de excelencia.
– Ese día estaba presente la profeta Ana.
– Ese día todos se dispusieron a adorar como nunca…
PERO TODOS SIN DISCERNIMIENTO.
Sin embargo… ¿qué era lo único que faltaba?
La presencia de Dios… ¡Casi nada!
Estaba todo, pero no la presencia de Dios.
Puede haber cultos de excelencia, congresos de excelencia, actividades de excelencia, reuniones de excelencia y aun así Dios no está ahí… Y eso que Aarón decía: “Es en honor a Jehová”.
¡Dios mío!
Cuando Dios está, su Poder se manifiesta, los frutos son incuestionables, hay sanidades, hay salvación, transformación y cambio, hay libertad y las tinieblas huyen, hay un mover inconfundible… (Lucas 4:18; Mateo 11:4-6).
Cuando Dios está:
Los profetas de Baal quedan avergonzados… (1 Reyes 18).
Cuando Dios está:
David toca y los Saúl son liberados… (1 Samuel 16:23).
Cuando Dios está:
Los brujos como Simón son expuestos y los Pablos avanzan en su ministerio… (Hechos 8:9-24).
Cuando Dios está:
Los endemoniados gadarenos se postran y reconocen la presencia de Jesús… (Lucas 8:26-39).
Cuando la presencia de Dios está NO HAY BECERROS DE ORO en la mente, en los corazones y en los hechos de las personas.
Los becerros lo hacen los que están abajo del monte… Los que están arriba del monte (como Moisés) están escribiendo la voluntad de Dios.
Abajo hay fama y publicidad… Arriba es el lugar secreto de su Presencia.
Abajo hay bulla y espectáculo… Arriba está su voz y su Gloria.
El Espíritu de Libertad traerá la cordura nuevamente.
Moisés descendió e hizo entrar en cordura al pueblo.
No sin antes indignarse por esta situación.
Confrontó a Aarón, los puso a escoger realmente a quién iba a seguir; si a los inventores del becerro o al Dios verdadero.
Moisés expuso a los usurpadores.
Amados, es tiempo de señalar y no dejarnos confundir.
Se están metiendo agentes de confusión en la iglesia y muchos jóvenes por falta de discernimiento los están aceptando, aplaudiendo y hasta levantándolos sobre sus hombros como aquel becerro de oro.
Jesús habló de un Reino basado en el servicio.
Jesús habló con claridad de la postura del ministerio o del cristiano en Mateo 5.
Pablo se lo señala a Timoteo (1ª Timoteo 3; Gálatas 1:13; 2:10; 2ª Corintios 12:11; 13:4).
Gloria a Dios por los Moisés que se levantan a interceder a Dios para que tenga misericordia del pueblo confundido.
Los falsos se inventan un fuego de abajo… Los verdaderos piden el fuego de arriba y esperan de rodillas que Dios lo envíe.
Así como lo expresa Habacuc: “Si se tardan la higuera o las vides en producir…”. No podemos nosotros inventarnos acciones para estar a la moda.
El pueblo sin Presencia se inventa BECERROS y creen que al bañarlos de oro serán iguales a Dios.
Presencia es poder.
Presencia es manifestación.
Presencia es transformación.
Presencia es salvación.
Presencia es sanidad.
Presencia es libertad.
Presencia es revelación.
Cuidado con los sacerdotes que inventan becerros.
Cuidado con los profetas que aplauden a los becerros.
Cuidado con los ministros del altar que caen confundidos con el becerro.
Cuidado con los artífices que creen hacer algo para Dios y terminan haciendo pecar al pueblo.
Cuidado con los ungidos que promueven culto al becerro.
Cuidado con los príncipes que se sientan en el mismo lugar donde están los que levantan becerros… (Jeremías 23:25-40).
¡Cuidado iglesia! Tu Dios es real y no es un becerro… Aunque tenga mucho oro y lo llamen excelente… no agrada a Dios.
Aunque estén todos los elementos… Si Dios no está, es abominación a Jehová.
Cuidado con la cizaña parecida al trigo.
Cuidado con la levadura del mundo.
Cuidado con las insensatas que quieren tu aceite… ¡Cuidado! ¡Cuidado! ¡Cuidado!
¡CRISTO VIENE PRONTO!
Que cuando regrese no nos encuentre con un becerro sobre nuestros hombros y le respondamos como le dijeron a Moisés:
“Como vimos que te tardabas… nos hicimos nuestro propio evangelio, nos inventamos nuestros propios métodos, nos olvidamos de tu palabra y dejamos de lado al Espíritu Santo… En fin, nos hicimos nuestro propio becerro de oro”.
Le puedes colocar el nombre que quieras: Megacongreso, súper avivamiento, unidad poderosa… Pero si Dios no está, aunque tengas lo profético, la unción, los príncipes, los sacerdotes, la ofrenda, el culto y todo lo demás… Es un becerro de oro.
Si Dios no lo mandó a hacer es un becerro de oro.
¡Dios tenga misericordia de nosotros!
Bendiciones.
Enmanuel Canaguacán
Pastor



