El objetivo final es que el hombre sirva y alabe a Dios con sus talentos, porque a todos nos dio uno o más de un talento
Mateo 25:15 dice: “A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos”.
El Diccionario de la Real Academia Española dice que Talento es: “inteligencia (capacidad de entender). Y es similar a: perspicacia, agudeza, ingenio, entendimiento, intelecto, razón”.
Entonces diríamos que un talento, es la capacidad natural que tiene una persona para realizar una determinada actividad o tarea. Por ejemplo: cantar, dibujar o tocar el piano.
Todas las personas tienen uno o varios talentos, que son habilidades que les permiten destacarse por sobre los demás en una disciplina o actividad determinada.
Ahora bien, en la Biblia cuando se nos habla de Talento nos está hablando de una clase de mayordomía o responsabilidad en el reino de Dios. La parábola de los talentos nos enseña que si servimos bien en nuestra mayordomía, se nos darán mayores responsabilidades; pero si no servimos como es debido, finalmente se nos quitará nuestra mayordomía (Mateo 25:14–30).
En ambos puntos de vistas o conceptos, es Dios quien da el talento para bendición del hombre. Y el objetivo final es que el hombre sirva y alabe a Dios con sus talentos.
A todos DIOS nos dio uno o más de un talento.
Y conforme a la capacidad e inteligencia que Dios nos ha dado lo debemos ministrar.
Aquí en esta parábola de los talentos. Un talento está representado por una cantidad alta de dinero que el dueño de la inversión estaba aportando a cada uno de los escogidos por él para que trabajarán y rindieran dividendos o ganarán el doble de su capital. Este reparto se hizo teniendo en cuenta la capacidad de cada uno de Ellos. Y el dueño de la inversión sabía la capacidad e inteligencia de cada uno de ellos. Ninguno se quedó sin talento. A todos le repartió talento.
¿Qué está haciendo usted con el suyo?
¡Atrévete a pensar diferente!
Dice Sir Ken Robinson: “El talento se descubre pensando diferente”.
Leyendo un poco a Sir Ken Robinson encontré estas palabras que dijo en un Foro Mundial sobre el Talento: “Tengo el firme convencimiento de que la mayoría de los adultos no sabe cuáles son sus talentos ni sus habilidades innatas. Y esto nos ocurre porque el talento suele estar marginado, no nos hemos preocupado por él”.
Estoy completamente de acuerdo con este Señor. Y yo diría un poco más. Siendo un tanto insolente: “La mayoría del Pueblo que sigue a Cristo tampoco conoce ni le da el valor real a los talentos que Dios le ha dado”.
A cada uno de nosotros se nos dio talentos y dones, hay que cultivarlos sin temor alguno para ser hallados buenos administradores de lo que Dios nos ha dado.
El apóstol Pablo decía: “Cambia tu manera de pensar y cambiará tu manera de vivir”.
Oremos así:
PADRE celestial, gracias por los dones y talentos que me has dado, ayúdame a ejercitarlos.
Que tengas un excelente y bendecido día.




