Es un pensamiento anónimo que estimula al ser humano a justificar el incumplimiento de una responsabilidad asignada, usando cualquier tipo de argumento, no importa que sea falso
“Desde que inventaron las excusas, quien quede mal es por tonto”. Es un pensamiento anónimo que estimula al ser humano a justificar el incumplimiento de una responsabilidad asignada, usando cualquier tipo de argumento, no importa que sea falso. Pero este comportamiento no aplica para los cristianos.
Jesús narró la historia de dos trabajadores a los cuales se les dio una cantidad de dinero para que se dedicaran al comercio y después entregaran cuentas. Al parecer, el escenario comercial no fue fácil. Hubo mucha competencia, días con pocas ventas, muchos gastos, mucho impago y un sinnúmero de adversidades.
Llegado el día, los dos trabajadores entregaron cuenta. A pesar del difícil panorama, el primero fue muy productivo. Dobló el capital. El segundo enterró el dinero para no trabajar y presentó como excusa la mala situación. El primero fue premiado y el segundo expulsado a las tinieblas.
Dios ha dotado de talentos diversos a sus seguidores, sabiendo que siempre existirán amenazas y malos tiempos. Muchos están venciendo las adversidades y los están usando para extender el evangelio. Otros lo han escondido usando excusas. ¿Cuál es tu caso?
Dios te bendiga.


