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Florecerás como la palmera, Liliana González de Benítez

Mujer, tu nombre es palmera. La justicia y la gracia de Dios están sobre ti. Hay Uno que no olvida tu nombre

/ Freepik

Andrea de 7 años pidió ayuda a su maestra, ella y sus hermanitas de 9 y 4 eran violadas por su abuelo.
Lama, una niña saudí de 5 años, fue hallada muerta luego de una brutal violación que le propinó su padre.
Mía, nació en el otro extremo del mundo y sabe que antes de llegar a la pubertad su clítoris será cercenado.
Tamar, la princesa israelí, hija del rey David, de 15 años, fue violada por su medio hermano.
Estos son hechos reales, los tres primeros fueron publicados en el diario El País de España, en el primer trimestre del 2013. El último, lo registra la Biblia en el segundo libro de Samuel, Antiguo Testamento. Como podrás observar, la violencia contra la mujer, niñas y adolescentes, data desde los inicios de la humanidad.
El nombre de estas menores pasará al olvido de la misma manera en la que han sido olvidados los nombres de las  más de 63 mil mujeres que (tan solo en cifras oficiales) son violadas y asesinadas cada año en todo el mundo. No obstante, hay un nombre que se mantendrá en el tiempo para recordarnos una realidad silenciada en la intimidad de nuestros hogares: Tamar.
Ese nombre retumba en las salas de conferencia de los Organismos Internacionales de Derechos Humanos. En la Organización de Naciones Unidas, en los foros contra la violencia a la mujer. Tamar representa a todas las mujeres, niñas y adolescentes que sufren estupro y maltratos físicos y psicológicos sin ver el debido castigo para su agresor.
Cuenta la Biblia que Tamar era una hermosa doncella, hija del rey David y la princesa Maaca, hermana de Absalón y media hermana de Amnón, su violador. Seguramente, como cualquier jovencita deseaba casarse, formar un hogar y tener hijos. Jamás imaginó la tragedia que viviría la tarde en que su padre la envió a casa de su hermano mayor para que lo asistiera mientras se hallaba enfermo y en cama. Lo más probable es que el rey no viera motivos para sospechar el abominable crimen que estaba por ocurrir en su familia.
Amnón era un pedófilo, un pervertido atormentado por la atracción sexual hacia su hermana. Al confesarle a su primo Jonadab, su pasión incestuosa, el malvado hombre (guiado por Satanás), ideó un plan macabro para emboscar a la joven. Amnón siguió al pie de la letra sus especificaciones y consiguió violar a su hermana.
Mientras estás leyendo estás líneas una niña o joven está siendo violada. El Salmo 92 dice: “El justo florecerá como la palmera”. Tamar significa palmera. Las palmeras sobreviven después de un huracán, sus cuerpos se doblan con las fuerzas de la naturaleza, pero no caen, se mantienen en pie, firmes, mirando al cielo. Florecen y dan frutos después de una devastación. A medida que la palmera envejece, produce nuevas raíces y nuevos frutos. Mujer, tu nombre es palmera. La justicia y la gracia de Dios están sobre ti. Hay Uno que no olvida tu nombre, Él es el abogado que lleva tu causa y hace justicia a todos los que padecen violencia (Salmo 103:6).  Todo lo hace nuevo. Él es Jesucristo el justo. Si estás plantada en la casa del Señor florecerás como la palmera y hallarás libertad.

Liliana González de Benítez
Periodista y autora
lili15daymar@hotmail.com

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