Se les apareció de forma corporal, visible y tangible a todos. Era el mismo cuerpo, pero había cambiado, era un cuerpo glorificado, Él podía entrar en un lugar con las puertas completamente cerradas
Lucas 24:36-39: “Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu NO TIENE CARNE NI HUESOS, como veis que yo tengo”.
Era el mismo cuerpo, pero había cambiado, era un cuerpo glorificado, Él podía entrar en un lugar con las puertas completamente cerradas. “Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las PUERTAS CERRADAS en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros” (Juan 20:19).
Se les apareció de forma corporal, visible y tangible a todos, en CARNE Y HUESOS, notarás que Él no dijo CARNE Y SANGRE, sino CARNE Y HUESOS, es obvio, la SANGRE no porque Él ya la había presentado al Padre en favor por todos los pecadores; “Él entro una vez y para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención”; por ese motivo fue que le dijo a María Magdalena en Juan 20:17: “No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios”.
Cristo ha resucitado, y ahora está a la diestra del Padre, intercediendo por nosotros y de allí vendrá otra vez a recibirnos en las nubes del aire, y así estaremos para siempre con Él.
Dios te bendiga. Shalom es Paz.
José Lobatón
Pastor




