La apostasía que ya está aquí, Fernando Regnault

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Los apóstatas son los que conocen la Palabra de Dios, y se rebelan contra ella, siguiendo un doctrina errada que tropieza con el resto de la enseñanza bíblica

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“Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1ª Timoteo 4:1).
La apostasía es, la rebelión contra los principios de la Palabra de Dios, es un desvío de la doctrina original, para seguir interpretaciones bíblicas, que tropiezan con otros textos de la Palabra. Los que tienen falsas enseñanzas, como espiritistas, hechiceros, adivinos, etc., no son apóstatas, ellos sencillamente están perdidos en otros caminos. Los apóstatas son los que conocen la Palabra de Dios, y se rebelan contra ella, siguiendo una doctrina errada que tropieza con el resto de la enseñanza bíblica. Por ejemplo, el evangelio de la prosperidad, está basado en la misma Palabra de Dios, pero es una desviación o tergiversación de la Verdad de Dios. Porque, aunque realmente Dios bendice y prospera; sin embargo, no es ese el propósito del evangelio, sino que renunciemos a lo terrenal y efímero, por lo verdadero y eterno.
Los apóstatas salen de la iglesia, los que se pueden revelar contra la Palabra de Dios, son los que han creído en ella en un principio. Los apóstatas son los que no se conforman con la sana doctrina, sino que están siempre buscando más allá de lo revelado en la Biblia. Había un hombre llamado William Marrion Branham, muy usado por Dios en milagros, maravillas, en muy grandes campañas, y se le apareció un demonio disfrazado de ángel diciéndole que, así como Juan el bautista fue el precursor de la primera venida de Cristo, el sería el precursor de la segunda venida. Cayó en el engaño, se lo creyó, porque en realidad es la Iglesia de Jesucristo la precursora de la segunda venida. De allí salió la secta de los “solo Jesús” que no creen en la Trinidad de Dios, y muchas tergiversaciones más. Muchos miles de creyentes descuidados espiritualmente, siguieron sus falsas enseñanzas, confiando solamente en la palabra de ese hombre, sin confirmar por la Biblia la Verdad, y se apartaron así del camino de Cristo.

CUÍDATE DE LA APOSTASÍA

Lo que oímos tiene una gran influencia sobre nuestra vida, incluso las cosas que oímos y no estamos de acuerdo o no nos agradan, invariablemente nos afectan de diversas maneras. Yo me he encontrado cantando canciones que nunca me he aprendido, pero que he oído sin querer, a través de tantas repeticiones de las publicidades. Nuestro subconsciente capta todo lo de nuestro entorno y nuestra mente absorbe mucha información buenas y malas.
Ahora bien, nuestro texto inicial dice que el Espíritu Santo “dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios”. Porque escuchar a los demonios engañadores, es el principio para ser engañado, esto fue lo que pasó con Eva, prestó atención a lo que el diablo le dijo.
Hoy hay infinidad de predicadores en internet, gran cantidad de ellos errados en sus enseñanzas, todos quieren ser maestros de la Palabra, sin pasar por el desierto. Muchos predican muy bien, y conocen la Palabra, pero son doctrina de demonios, expuestas muy atrayentes y atractivas, así como el árbol del bien y del mal. Muchos dicen que, Dios te dará que veas tus sueños hechos realidad, que el Señor té ayudará a cumplir tus metas. Lo cual es una doctrina de demonios, Cristo te llamó para que dejes tus sueños, y tus metas, para que abraces la visión que Dios tiene para tí, para que no te hagas tesoros en esta tierra, sino en el reino de los cielos.
Algo está mal, porque Jesús dijo que el mundo nos aborrecería, porque no somos del mundo, porque si lo hicieron con Él, con nosotros también lo harán. Cristo no nos ofreció éxitos, sino persecuciones y tribulaciones, para todo el que quiera vivir píamente en Cristo Jesús. Definitivamente muchos están viviendo en otro evangelio, están oyendo doctrinas agradables, pero de demonios, porque no es lo que enseñó Jesús.

LA APOSTASÍA QUE ENTRA POR EL OÍDO

Hay que hacer énfasis, en lo importante que es a lo que prestamos oído. La Palabra hablada tiene un gran poder, cuando oímos la Palabra de Dios ungida, ella entra en nosotros produciendo fe y esperanza porque viene cargada de vida. Pero cuando oímos la palabra de boca de falsos profetas, también viene cargada de tinieblas, de incredulidad, de muerte. El mismo Señor Jesús alertó al respecto, veamos:
“Les dijo también: Mirad lo que oís; porque con la medida con que medís, os será medido, y aun se os añadirá a vosotros los que oís” (Marcos 4:24). el texto anterior está enfocado en lo que oímos, así empieza y termina con el énfasis en lo que oímos. El Señor Jesús relaciona lo que oímos, con nuestro criterio para discernir las cosas y nos alerta. Porque normalmente oímos aquello con lo cual simpatizamos y eso tarde o temprano influirá en nuestras obras, y en lo que creemos.
Muchos creyentes sin conocimiento profundo de las Escrituras, se la pasan oyendo predicadores por internet, y son confundidos por los judaizantes, que les hablan de guardar el sábado y partes de la ley. Otros son atrapados por las fábulas inventadas, por mentes enfermas, como las lunas de sangre, el efecto mortal del 5G que iba a matar a medio mundo y tantas cosas más. Muchos creyentes tienen lo que la Biblia llama “comezón de oír”, y están listos para ser arrastrados por el próximo viento de doctrina que levante el diablo.
Pablo le advirtió de esto a Timoteo: “Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad” (1ª Timoteo 6:3). Nuestro libro es la Biblia, nuestro líder Jesucristo, nuestra meta el reino de Dios, quien se salga de allí, dice Pablo: “está envanecido, nada sabe y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas” (1ª Timoteo 6:4).
¡Dios te bendiga!!!

Fernando Regnault
Maestro de la Palabra
www.abcdelabiblia.com

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