La CEE hace un llamado específico a la Iglesia venezolana para que, en medio de la incertidumbre, sea gestora de paz desde la visión del Reino de Dios: una paz que no evade la verdad, pero que la encarna con justicia, misericordia y humildad
(Verdad y Vida).-
REDACCIÓN.- La Confraternidad Evangélica Ecuatoriana (CEE) emitió un comunicado ante la crisis venezolana generada por la extracción de los esposos Maduro la madrugada del pasado sábado 3 de enero. El mismo dice textualmente:
COMUNICADO OFICIAL DE LA CONFRATERNIDAD EVANGÉLICA ECUATORIANA
Ante la información de alto impacto geopolítico que circula públicamente en la región respecto a acontecimientos recientes en Venezuela, la Confraternidad Evangélica Ecuatoriana eleva un llamado pastoral, teológico y ético a la oración, la prudencia y la madurez espiritual.
Reconocemos que este momento es particularmente delicado y puede intensificar la polarización social, política y comunicacional. Por ello, afirmamos que la Iglesia de Jesucristo no está llamada a reaccionar desde trincheras ideológicas, ni a convertir hechos complejos en banderas que fragmenten la comunión, sino a discernir los tiempos con la sabiduría que desciende de lo alto (Santiago 3:17) y a procurar lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación (Romanos 14:19).
La CEE hace un llamado específico a la Iglesia venezolana para que, en medio de la incertidumbre, sea gestora de paz desde la visión del Reino de Dios: una paz que no evade la verdad, pero que la encarna con justicia, misericordia y humildad (Miqueas 6:8); una paz activa que sana, reconcilia y cuida la dignidad humana (Mateo 5:9).
Asimismo, convocamos al pueblo ecuatoriano y latinoamericano, líderes, comunidades de fe y ciudadanía en general, a ser sabios y responsables en sus pronunciamientos, evitando narrativas, expresiones o reacciones que alimenten la polarización o quiebren la unidad del Cuerpo de Cristo (Efesios 4:3). Nuestra ciudadanía primaria no es ideológica ni partidista, sino del Reino de Dios (Filipenses 3:20).
Exhortamos a unirnos en oración por Venezuela: por las familias afectadas, por la sociedad civil, por las autoridades e instituciones, y por la Iglesia, para que Dios conceda discernimiento, contención, justicia con misericordia y caminos de reconciliación auténtica (1ª Timoteo 2:1–2).
Rechazamos toda forma de violencia verbal, simbólica o física y reafirmamos el compromiso cristiano con una paz que se construye desde el Evangelio.
Que la oración venza al ruido, la fe al temor y el amor a toda división.
Que el Reino de Dios prevalezca en nuestra región.
Confraternidad Evangélica Ecuatoriana – CEE
Con aprecio pastoral,
Pr. Edwin Riera S.
Presidente




