Nos habla de un grupo de control, unos que dominan sobre el pueblo, una clase sacerdotal
“Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco” (Apocalipsis 2:15).
Hay sólo dos referencias en la Biblia sobre los nicolaítas, y en ninguna de ellas se enseña sobre sus obras, ni sobre su doctrina. La otra referencia es: “Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco” (Apocalipsis 2:6). Unos dicen que tiene que ver con Nicolás, uno de los siete diáconos que fue nombrado para ministrar en la iglesia primitiva, pero no hay un real fundamento para creer eso. Lo que si nos da luz sobre este tema es el significado del nombre, el diccionario dice así: Nicolaítas: Del griego NIKOLAÍTAI, de NIKÓLAOS, que significa “vencedor o dominador del pueblo”. Nos habla de un grupo de control, unos que dominan sobre el pueblo, una clase sacerdotal.
Esto era parte del Antiguo Testamento cuando sólo una tribu podía acercarse a Dios, y todos los demás tenían que hacerlo a través de los Levitas, que era la clase sacerdotal. Pero en el tiempo de la Gracia el velo fue roto y ahora todos somos sacerdotes, no hay separación en la iglesia, no existe una clase sacerdotal dentro de la iglesia. Un ejemplo de esto en la actualidad es la iglesia católica, con sus sacerdotes que son los únicos que pueden ministrar las cosas de Dios. Hay una clase sacerdotal, y los laicos, estos últimos tienen que hacerlo todo a través de la clase sacerdotal, hasta confesar y arrepentirse de sus pecados.
Pero dentro de muchas iglesias evangélicas, también está pasando este fenómeno que Jesús aborrece, hay un grupo que se apodera de la iglesia, ya Dios no dirige la iglesia. El pastor tiene su grupo selecto, y sólo una clase privilegiadas tiene participación en el culto, y siempre vemos semana tras semana, los mismos en la ministración. Hay quienes tienen ministerios dentro de la iglesia, pero no tienen chance de compartir, muchas veces los que verdaderamente tienen unción para la alabanza, están sentados, y los que tienen mensaje de Dios, no tienen acceso al púlpito. Dios aborrece este tipo de control, es la voluntad de Dios que todos practiquen sus dones y capacidades, y salgan de la iglesia capacitados a otros campos.
¡Dios te bendiga!!!




