Home / Opinion / La maldición del bien y del mal, Fernando Regnault

La maldición del bien y del mal, Fernando Regnault

No era la voluntad de Dios que el hombre conociera el bien y el mal. Por tal razón les prohibió no solo comer, sino aún tocar el árbol del bien y del mal

“Sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal” (Génesis 3:5).
No era la voluntad de Dios que el hombre conociera el bien y el mal. Por tal razón les prohibió no solo comer, sino aún tocar el árbol del bien y del mal. Mientras ellos no tocaron ese árbol, fueron benditos, y en la presencia de Dios estaban cada día. Comer de aquel árbol le abrió ojos a un mundo diferente, un mundo justiciero, pero perdieron el mundo de gracia donde Dios los había puesto.
Cabe decir que el bien y el mal, de acuerdo a esta revelación de la Palabra es parte de una misma cosa. Porque el árbol no da dos frutos, uno del bien y otro del mal, sino que es un solo fruto del bien y del mal. Esto nos indica que todo lo que sirve para bien, también sirve para mal. Como un cuchillo puede ser útil para preparar comida, también puede servir para quitar la vida.
Entramos a un mundo, en que seremos probados si de verdad amamos a Dios, si de verdad queremos estar junto a Él por la eternidad. Entramos a un mundo en el cuál, cada día tenemos que tomar decisiones y decidir entre el bien y el mal. El problema mayor radica en que nuestro criterio no es el mejor para esa tarea, pues está condicionado por el medio en que hemos crecido, las experiencias vividas, etc.
Esa es la causa por la que Dios nos ha dejado su Palabra y la razón de la venida de Jesucristo, enseñarnos a discernir entre lo bueno y lo malo, lo cual es una labor muchas veces muy difícil. Pero el hombre tiene en descuido la Palabra de Dios, ella es la que nos da el sentido de lo absoluto, de otra manera todo es relativo, según el criterio de cada uno. Un día seremos juzgados por el criterio de Dios, que está vertido en la Biblia para guiarnos de regreso a su gracia, a disfrutar de su Presencia.
¡Dios te bendiga!

Fernando Regnault
Maestro de la Palabra
www.abcdelabiblia.com

About Verdad y Vida

Check Also

Primeros principios de la economía bíblica (37 y 38), Vladimir Martínez

37.Afirmamos que los receptores apropiados del dar caritativo son aquellos que son incapaces de proveer …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *