La Iglesia es simbolizada en la Biblia, como la novia del Cordero de Dios. Después del rapto, se llevará a efecto esa simbólica boda, en el reino de Dios, donde estará como novia la Iglesia que caminó en los pasos de Jesús
“Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado” (Apocalipsis 19:7).
Como sabemos, la Iglesia es simbolizada en la Biblia, como la novia del Cordero de Dios. Porque la relación de la Iglesia con su Salvador es de intimidad, es una relación cercana. Entonces, después del rapto, se llevará a efecto esa simbólica boda, en el reino de Dios. En esta boda estará como novia la Iglesia que caminó en los pasos de Jesús, los que desde el sacrificio en la cruz han muerto en el Señor, junto con los que serán levantados en el rapto. Pero no estarán todos los que van a la iglesia, la Palabra dice quienes estarán, dice: “y su esposa se ha preparado”, esto nos habla de los que, se despojaron del mundo, y del viejo hombre, para seguir a Jesús. “Se prepararon” como las vírgenes prudentes, se aseguraron de tener suficiente del aceite del Espíritu Santo. Son aquellos a quienes hoy llaman religiosos, porque procuran andar en santidad, que retienen la Palabra desde el principio, que todavía oran por los enfermos, que madrugan a buscar el maná escondido.
Resumiendo, es la justicia de los creyentes que los llevará a ese lugar, porque la sangre de Cristo nos permite andar en el camino siguiéndole, pero Dios espera frutos de justicia, de cada uno de nosotros. Y esas obras de justicia serán nuestras vestiduras, veamos: “Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos” (Apocalipsis 19:8).
Ahora bien, en esta boda habrá invitados, porque dice la Palabra: “Y el ángel me dijo: ‘Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero’. Y me dijo: ‘Estas son palabras verdaderas de Dios’” (Apocalipsis 19:9).
Los invitados serán los amigos del novio, y la Biblia nos habla de eso, cuando Juan el Bautista dijo: “El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido” (Juan 3:29). Los salvos del Antiguo Testamento serán los invitados, los amigos del esposo, allí celebrarán junto con la Iglesia, David, Samuel, Elías, etc. etc. Allí nos vemos, con el favor de Dios.
¡Dios te bendiga!!!




