Mi Padre es Santo;
su obra es maravillosa,
su obra es primorosa
y es quien derrota a espantos,
porque mi Padre es Grande;
entrega dones para matar gigantes,
con su voz todo se expande
y con su Espíritu nadie es principiante.
Cuando a Él levantó mis brazos,
cuando a Él entrego pedazos;
veo cómo viene a hacia mí
para avivarme y hacerme feliz.
Mi Padre es Santo,
Gloria a ti Padre,
Gloria al Hijo
y Gloria al Espíritu Santo.
No existe,
ni existirá otro como Él.
Mi Padre es el único Rey;
DIOS Poderoso,
que borró mi llanto…
¡SÍ, mi Padre es Santo!




