El llamado es que no te desvíes “ni a izquierda ni a derecha” y mantenerte en el “centro de Verdad” que es Jesucristo y su Palabra
“No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal” (Proverbios 4:27). “Y cuidad de hacer tal como el SEÑOR vuestro Dios os ha mandado; no os desviéis a la derecha ni a la izquierda” (Deuteronomio 5:32). “No te desvíes de ninguna de las palabras que te ordeno hoy, ni a la derecha ni a la izquierda, para ir tras otros dioses y servirles” (Deuteronomio 28:14).
A quienes le conocen y le siguen, Dios les demanda mantenerse en la calle recta y no desviarse ni a izquierda ni a derecha…
Ante las diferentes tendencias de pensamiento, corrientes y filosofías del mundo actual, Dios nos ha mostrado la senda a seguir a través de su Hijo Jesucristo: “él es el camino”; por tanto, el llamado es que no te desvíes “ni a izquierda ni a derecha” y mantenerte en el “centro de Verdad” que es Jesucristo y su Palabra.
Es de entender que el mundo esté desorientado, pues carece de luz y revelación de la verdad, los hombres han interpretado su entorno desde su limitado entendimiento y de él han surgido filosofías y cosmovisiones diversas, de allí un ala de pensamiento está identificado con el razonamiento humanista, secularista y materialista y la otra ala de pensamiento con el razonamiento animista, naturalista y panteísta, entre muchas otras formas de ver el mundo, razón por la cual, fue necesario que Jesucristo entrara en la escena de la humanidad y fuese enviado por el padre, para alumbrar nuestro entenebrecido entendimiento, para salvarnos del pecado, liberarnos del error y darnos a conocer el pensamiento de Dios, para que podamos adoptar una Cosmovisión Bíblica, que es pensar como Dios piensa y ver cómo Dios ve.
Si no vemos a través de Dios y su palabra, nos convertiremos en ciegos guiando a otros ciegos. Pues la palabra de Dios es lámpara a nuestros pies y lumbrera a nuestro camino.
Hoy estamos en tiempos de reforma, tiempos que nos desafían a retomar el rumbo del cual la sociedad se ha desviado, pero todo reformador del Reino de Dios, sólo podrá influenciar debidamente cada esfera de la sociedad actual desde un punto de enfoque, y ese punto de enfoque o centro de verdad es el Teísmo Bíblico.
La cultura nos arropa y nos influencia y muchos de nuestros patrones de pensamiento y estilo de vida está influenciado por las cosmovisiones que nos rodean. Por ello necesitamos una reforma de pensamiento, para poder volver nuestra mirada al diseño original y así fundamentar nuestras acciones en la verdad consistente provista en el “libro del pacto”.
Debemos revisar nuestra identidad, en el caso de los hijos de Dios, necesitamos poder tener claridad de quienes somos para Dios y que se espera de nosotros como diplomáticos de su Reino.
Bien dice el libro sagrado, todo me es licito, pero no todo me conviene, andar en la calle recta tiene un alto precio y es no ceder a las tentaciones que se nos presentan a ambos lados del camino, comprendiendo que como el fin no justifica los medios, debemos cumplir nuestro rol y avanzar sin salirnos del camino.
Jesus nunca se salió del camino, él es el modelo a seguir, sólo podremos influenciar a la sociedad actual y atraerla a él, estando parados en la centralidad de Cristo… Y esto nos ubica en la posición CRISTOCÉNTRICA de la cual no debemos salirnos, porque hacerlo nos desviará del camino y de nuestro destino.
Debemos atraer a todos los que estén a la izquierda o a la derecha a la calle recta, al camino, a la VERDAD; recordando el llamado del Señor: “Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos…” (Jeremías 15:19b).
Diego Ortiz
Pastor y comunicador
@ps.diegoortiz




