Ahora bien, para ser líder de alto impacto, el casting no está en lo que tú ves, sino en lo que Dios mira dentro de ti y conoce, pues Él fue quien te creó y entiende tu potencial
En el contexto actual de los negocios, si alguien se acercara y dijera: “Quiero que doce personas hagan esto”, es probable que se presentara una lista de requisitos extensa y detallada. Se definiría con precisión el tipo de personas necesarias, y se seleccionarían a doce individuos que cumplieran con esos criterios específicos.
Sin embargo, este no es el enfoque de Jesús. Él eligió a doce personas que, a primera vista, no parecían calificadas. La diversidad de estos individuos es asombrosa. Cada uno de ellos enfrentaba problemas y luchas personales, incluyendo incluso a los más destacados entre ellos.
Este ejemplo, nos invita a reflexionar sobre cómo Dios ve el potencial en cada uno de nosotros, más allá de nuestras imperfecciones y limitaciones. En lugar de buscar la perfección, Él elige a aquellos que, según los estándares humanos, no están calificados.
Te has preguntado alguna vez:
– ¿Cómo Dios puede usarme si yo soy tan imperfecto y poco preparado?
Ahora te pregunto yo:
– ¿Qué tipo de personas están calificadas para la obra del Señor? ¿Qué tipo de personas usa Jesús?
Bueno, Él usa a los que están preparados, dinámicos, líderes fuertes como Pedro, usa a almas humildes, gentiles, calladas como Andrés, que no buscan la prominencia, nunca les predican a multitudes, Y él también usa a personas sensibles, amorosas, que creen, íntimas, que buscan la verdad como Juan; que habló la verdad en amor y atrajo a hombres a Cristo. Y la lista puede ser larga.
Ahora bien, para ser líder de alto impacto, el casting no está en lo que tú ves, sino en lo que Dios mira dentro de ti y conoce, pues Él fue quien te creó y entiende tu potencial.
El apóstol Pablo lo resume así en 1ª Corintios 1:27-29: “Sino que Dios ha escogido lo necio del mundo para avergonzar a los sabios; y Dios ha escogido lo débil del mundo para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es; a fin de que nadie se jacte en su presencia”.
Líder: Recuerda que todos tenemos un propósito y que nuestras debilidades pueden ser transformadas en fortalezas a través de Su gracia.
Juan Carlos Calderón
Presidente Escuela de Liderazgo de Alto Impacto (ELAI)
@jccalderonn




