Este dicho señala esos casos en los cuales se invierten muchas palabras o recursos en aquello que no servirá para nada
“¿De qué sirve el precio en la mano del necio para comprar sabiduría, no teniendo entendimiento?” (Proverbios 17:16).
“Gastar pólvora en Zamuro” es un refrán muy popular en Venezuela que hoy se escucha muy poco, eso me hace pensar en que la bondad de la sabiduría popular en el mismo, no está al alcance de muchos. Este dicho señala esos casos en los cuales se invierten muchas palabras o recursos en aquello que no servirá para nada. Los casos deben abundar para que la validez de esta sentencia sea incuestionable y, sobre todo, lo abundante que tienen que ser aquellos en los no exista ninguna duda de que ha habido pérdida en tiempo, esfuerzo, consejos e inversión económica.
Estas son algunas traducciones que se hacen de nuestro proverbio. “Es absurdo pagar por la educación de un necio, puesto que no tiene deseos de aprender” (NTV). “¿De qué le sirve al necio poseer dinero? ¿Podrá adquirir sabiduría si le faltan sesos?” (NVI). Y, “de qué le sirve al tonto el dinero, si no tiene entendimiento; ¡la sabiduría no se compra!” (BLS).
Estas versiones dirigen mi reflexión en tres direcciones. En la primera veo la inutilidad de la inversión, pues el objeto de ella ―algo o alguien― no tiene remedio. La segunda apunta no al irremediablemente necio, sino al que lo es eventualmente; es decir, al que por inciertas razones cae en la necedad de cegarse ante la sana oportunidad y la rechaza sin razón. Y la tercera me conduce al que invierte en lo que sólo le dará pérdidas. ¿Te has hallado en casos así? ¿Cómo has terminado?
Creo que estos casos se seguirán viendo, por tanto, el consejo de hoy sigue siendo valioso para todos. ¿Te encuentras en alguna de estas direcciones?




