Las buenas relaciones nos influyen positivamente, añaden a nuestras vidas y nosotros les podemos bendecir con lo que tenemos
En estos días se celebra en muchos lugares el “Día de la Amistad”. Muchas veces lo vemos como la celebración de relaciones íntimas; pero, también en algunos lugares se reconocen otro tipo de relaciones que se consideran muy importantes.
“En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia” (Proverbios 17:17).
En realidad, ¡el ser humano necesita tener buenas relaciones para su felicidad!
Dios mismo dijo que le faltaba algo a Adán, y aunque tenía a Dios y toda la belleza de la creación, le faltaba una compañera como él. ¡Dios le creó para tener relaciones con otras personas! Por eso, cuando las buenas relaciones faltan, se siente un vacío en los corazones.
1. Los buenos amigos son una riqueza que no tiene precio.
Como humanos, necesitamos todo tipo de relaciones en nuestras vidas. Relaciones íntimas, familiares, espirituales, amigos, vecinos, ministeriales, colegas, de hobbies, etc. Con cada uno, tendremos un nivel distinto de relación y confianza, y eso es normal. Pero, ¡qué riqueza añaden a nuestras vidas!
Está demostrado científicamente que cuando nos conectamos con amigos, ¡hasta nuestro cerebro reacciona!
Ahora, no sólo necesitamos relaciones, ¡Necesitamos BUENAS relaciones!
Las buenas relaciones nos influyen positivamente, añaden a nuestras vidas y nosotros les podemos bendecir con lo que tenemos. ¡Qué hermoso es compartir con ellos la vida!
Además, en los momentos difíciles, sentiremos cerca a los buenos amigos.
“Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante” (Eclesiastés 4:10).
2. Los buenos amigos te ayudan a progresar.
Te animo a que reflexiones las relaciones que tienes. Te puedes preguntar, ¿me añaden o me restan? Claro, la familia no la elegiste, pero el resto de las relaciones son tu elección.
Las relaciones nos influyen positiva o negativamente. Nos sentiremos inspirados a avanzar, crecer, cambiar, e invertir para ir por más; o por lo contrario, nos convertiremos en aquellos que esperan para ver lo que les trae la vida. En realidad, nada, porque para lograr las cosas Dios nos dice que hay primero que sembrar. Sólo con esfuerzo se logran los resultados. ¡Qué importante rodearnos de una buena mentalidad!
¡Busca y cultiva buenas relaciones y verás que avanzarás en tu vida!
Candy de Maa
Profeta, autora y conferencista




