El libro de Judas habla acerca del “modus operandi” de actores de oficio que representan los falsos obreros y falsos ministros de hoy
La puesta en escena en un escenario, es una obra montada con premeditación, donde una es la realidad visible y otra la que ocurre detrás del Telón, pues es allí, en el secreto, donde se planifica todo para causar una buena impresión y lograr cautivar a los espectadores…
En contraste a ello, el diseño de Dios, no es que vivamos detrás de la máscara y maquinando cómo mostrar nuestro mejor lado para impresionar y lograr nuestros objetivos a cualquier costo; el diseño del cielo es que seamos cartas leídas y en cuanto a sus hijos que seamos dignos embajadores de Jesucristo.
En las Escrituras nos encontramos con la advertencia descrita en el libro de Judas hablando acerca del “modus operandi” de actores de oficio que representan los falsos obreros y falsos ministros de hoy, comparándolos con manchas ocultas, nubes sin agua, árboles de otoño, olas furiosas y estrellas errantes.
Escrito está: “… Estos son escollos ocultos (manchas ocultas) en los ágapes de ustedes (fiestas espirituales de amor), cuando banquetean con ustedes son temor, apacentándose (cuidándose) a sí mismos. Son nubes sin agua llevadas por los vientos. Árboles de otoño sin fruto, dos veces muertos y desarraigados. Son olas furiosas del mar, que arrojan como espuma su propia vergüenza (sus actos vergonzosos); estrellas errantes para quienes la oscuridad de las tinieblas ha sido reservada para siempre” (Judas 1:12-13. VNBH).
Estas 5 condiciones también reflejan a los falsos ministerios que detrás del Telón maquinan su actuación, para salir a la escena y lograr cautivar a las multitudes y llevar a cabo sus planes premeditados, muchas veces cargado de aparentes buenas intenciones.
1. Los escollos ocultos o manchas en nuestros ágapes, representan a los falsos PASTORES que traen vergüenza al Reino de Dios, porque solo buscan apacentarse a sí mismos y están interesados es en beneficiarse y lucrarse a cualquier precio sin importar exponer a la Iglesia de Cristo a vituperio. (Hechos 27:29 / 1ª Pedro 5:2l).
2. Nubes sin agua, que representan a los falsos MAESTROS que hablan de un Reino que no viven ni practican, desviando de la verdad a los incautos con astucia premeditada (2ª Pedro 2:17 / Efesios 4:14).
3. Árboles otoñales, que representan a los falsos APÓSTOLES que no dan fruto cuando deberían darlo y, por tanto, son marchitos como el otoño, usando su envestidura y autoridad para sus propios intereses y quienes antes de gastarse por amor en otros buscan sólo su preservación y conveniencia. (1ª Corintios 9:1-2 / 2ª Corintios 11:5-6 / 2ª Corintios 12:14-15).
4. Olas furiosas, que representan los falsos EVANGELISTAS que como olas bravas del mar arrojan la espuma de sus impurezas por dónde van, quienes son muy ruidosos yendo de aquí para allá dejando desechos, maldad y vergüenza a su paso y todo lo demás se lo llevan. (Isaías 57:20).
5. Estrellas errantes, que representan los falsos PROFETAS que son como estrellas fugases que tienen un fuego extraño que confunden, desvían y hacen errar a los que son impactados por su resplandor; convirtiéndose en voces agoreras inútiles y desconfiables en unos casos y en otros son profetas de lengua dulce que alinean su mensaje lleno de lisonja y liviandad según sean sus intereses. (Jeremías 14:14-15).
Por lo antes dicho, no sólo nos quedemos con la puesta en escena, antes bien analicemos a los actores y procuremos ver lo que ocurre detrás del Telón.
Diego Ortiz
Pastor y comunicador
@ps.diegoortiz




