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Diferencia entre lo santo y lo profano

Las ventas de indulgencias o premios espirituales la están practicando algunas organizaciones e iglesias evangélicas en Venezuela y en otros países en la actualidad

Es menester que dediquemos un buen tiempo para estudiar, analizar y reflexionar sobre esta temática de la profanación y, por supuesto, al hacerlo los resultados nos sorprenderán / Freepik

Según el Diccionario de la Real Academia Española, “santo” es un adjetivo que tiene varias acepciones, entre ellas: perfecto, bueno, justo, puro, inocente, virtuoso, inmaculado.
De acuerdo al Diccionario de Biblia y Teología, “Santo”, en un sentido religioso, significa lo que está separado para o dedicado a Dios y, por lo tanto, apartado de uso secular. La palabra se aplica a personas, lugares y cosas (p.ej., el templo, vasijas, vestiduras, la ciudad de Jerusalén, los sacerdotes).

“SANTO” SEGÚN LA BIBLIA

La Biblia es el libro más vendido, a mucha distancia del siguiente (5.000 millones de copias). ¡Y sigue encabezando la lista de libros más vendidos cada año! Ha sido traducida parcialmente a 2.454 idiomas e íntegramente a 438. La edición original está escrita en hebreo, arameo y griego. (https://www.unebook.es › Inicio › 2021 ›).
¿Cuántos libros hay en el mundo? ¿Es posible saber la cifra exacta? En 2019, según los datos disponibles, se subieron otros 40 millones de libros, con un total de casi 170.000.000 de libros que podría ser una cifra aproximada de los que hay en el mundo aunque no será nunca la cifra exacta. (Okdiario.com).
De esos casi 170.000.000 de libros, la Biblia es el único y absoluto libro que fue inspirado por Dios, ya que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo (2ª Pedro 1:21).
En el Antiguo y Nuevo Testamento hay un sin número de pasajes bíblicos que nos hablan de que Dios es puro, limpio, inmaculado, sin mancha. Tales como:

  • “Éxodo 3:5. Y Dios le dijo: No te acerques, quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en tú estás, tierra santa es (apartada). Éxodo 19:6 Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa (separados).
  • Éxodo 40:9-11. Luego tomarás el aceite de la unción, y ungirás el tabernáculo y todo lo que hay en él; y lo consagrarás con todos sus utensilios, y será santo. Ungirás además el altar del holocausto y todos sus utensilios; y consagrarás el altar, y el altar será santísimo. Ungirás también la pila con su base, y la consagrarás.
  • Levítico 10:10. Para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio.
  • Levítico 11:44-45. Porque yo soy el SEÑOR vuestro Dios. Por tanto, consagraos y sed santos, porque yo soy santo. No os contaminéis, pues, con ningún animal que se arrastra sobre la tierra. Porque yo soy el SEÑOR, que os he hecho subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios; seréis, pues, santos porque yo soy santo.
  • Levítico 20:7-8. Santificaos, pues, y sed santos, porque yo soy el SEÑOR vuestro Dios. Guardad mis estatutos y cumplidlos. Yo soy el SEÑOR que os santifico.
  • Levítico 20:26. Me seréis, pues, santos, porque yo, el SEÑOR, soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos.
  • Levítico 21:6. Santos serán a su Dios, y no profanarán el nombre de su Dios, porque las ofrendas encendidas para Jehová y el pan de su Dios ofrecen; por tanto, serán santos. Josué 24:19. Entonces Josué dijo al pueblo: No podréis servir a Jehová, porque él es Dios santo, y Dios celoso; no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados.
  • Deuteronomio 7:6. Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra.
  • Josué 5:15. Y el Príncipe del ejército de Jehová respondió a Josué: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar donde estás es santo. Y Josué lo hizo así.
  • Josué 24:19. Entonces Josué dijo al pueblo: No podréis servir a Jehová, porque él es Dios santo, y Dios celoso; no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados.
  • 1 Samuel 2:2. Nadie es santo como tú, Señor. Fuera de ti, no hay nadie más. No hay mejor refugio que tú, Dios nuestro.
  • 2 Reyes 19:22. ¿A quién has vituperado y blasfemado? ¿Y contra quién haz alzado tu voz?, y levantado en alto tus ojos? Contra el Santo de Israel.
  • Salmo 22:3. Pero tú eres Santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.
  • Salmo 30:4. Cantad a Jehová, vosotros sus santos, y celebrad la memoria de su santidad.
  • Salmo 34:9. Temed a Jehová vosotros sus santos, pues nada falta a los que le temen.
  • Salmo 77:13. Oh Dios, santo es tu camino; ¿qué Dios es grande como nuestro Dios.
  • Isaías 6:3. Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos, toda la tierra está llena de su gloria.
  • Isaías 12:6. Regocíjate y canta moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.
  • Isaías 41:14. No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor”.
  • Lucas 1:35. Respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá será llamado Hijo de Dios.
  • Lucas 1:75. En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días.
  • Lucas 4:34. Diciendo: Déjanos; ¿qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios.
  • Lucas 2:23. Como está escrito en la ley del Señor: Todo varón que abriere la matriz será llamado santo al Señor.
  • Hechos 2:27. Porque no dejarás mi alma en el Hades. Ni permitirás que tu Santo vea corrupción.
  • Hechos 3:14. Más vosotros negasteis al Santo y al justo.
  • 2ª Corintios 7:1. Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
  • Efesios 4:24. Y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia de la santidad de la verdad.
  • 1ª Tesalonicenses 3:13. Para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de nuestro Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.
  • Hebreos 12:10. Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.
  • Hebreos 12:14. Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

Profanar. El diccionario define al verbo transitivo “profanar” como violar, quebrantar, mancillar, corromper, envilecer, prostituir, degradar.
Profanar es un verbo que refiere a faltar el respeto a algo religioso o sagrado. Al profanar, por lo tanto, se deshonra, ultraja o mancilla una cosa que, por sus características, merece respeto. La profanación es el proceso y resultado de profanar. Una profanación, por lo tanto, se produce por un acto profano que se orienta hacia entidades, objetos o sujetos que disponen de un valor simbólico especial para la sociedad.
(Julián Pérez Porto y Ana Gardey).

Ejemplos de profanación:

  • Investigan a policía acusado de profanar sexualmente el cadáver de una mujer. Un oficial de la Policía de Los Ángeles creyó que había apagado la cámara corporal y levantó las sábanas que cubrían el cuerpo de una muerta para manosearla. Todo quedó registrado en video. (UNIVISION 4-12-19).
  • Kasim Khuram, un joven de 23 años, ha sido condenado a seis años de cárcel tras entrar en una funeraria de Birmingham, Inglaterra, con la intención de robar joyas y acabar teniendo relaciones sexuales con el cadáver de una mujer recién fallecida, según confirma la BBC. (5-12-19).
  • Detenido un joven de 26 años por profanar varias tumbas en Cheste. Valencia, España. (EFE. 25-01-22).
  • La profanación de tumbas es el signo de la barbarie. (El Impulso 3-7-16).
  • Los cementerios ya no son espacios sagrados. Se han convertido en escenarios de prácticas primitivas, hechos criminales e impresionantes hallazgos como la profanación de tumbas. Vale recordar que en el mes de junio causó revuelo la noticia sobre el sacrilegio que se cometió en contra de las tumbas de los expresidentes Rómulo Gallegos e Isaías Medina Angarita, en el Cementerio General del Sur, en Caracas. (El Impulso. 3-07-16).
  • La profanación de bandera o ultraje a la bandera es un término aplicado a diversos actos intencionales de destrucción, daño o desfiguración a una bandera, generalmente, a una nacional. A menudo, a través de dichas medidas se pretende hacer una política en contra de un país o de sus políticas. Algunos países tienen leyes que prohíben métodos de destrucción (como la quema) o determinados usos (wikipedia.org).

La profanación y el acto de profanar según la Biblia
En el libro de Génesis capítulo 25:21-23, y 27-34, se nos relata una historia muy interesante sobre los hijos de Isaac, Esaú y Jacob, los cuales crecieron, siendo Esaú diestro en la casa, hombre de campo, pero Jacob era varón quieto, que habitaba en tiendas, y guisó Jacob un potaje; y volviendo Esaú del campo cansado, dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado. Y Jacob le respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues me servirá la primogenitura? Y dijo Jacob: Júramelo en este día. Y él le juró, y vendió su primogenitura. Así menospreció su primogenitura, es decir vendió los derechos o privilegios que corresponden al hijo mayor.
De acuerdo a la ley hebrea, esto le permitiría: Suceder a su padre como jefe de familia y heredar una porción doble de los bienes de su progenitor.
Esaú demostró de una manera muy clara que no le interesaba ni le preocupaba el futuro, en él se cumplió plenamente la palabra de Dios: “Comamos y bebamos, porque mañana moriremos” (Isaías 22:13).
Despreció por completo todos los derechos que le otorgaba ser el primogénito y cometió un acto de profanación, es decir deshonró y ultrajó lo que por sus características merecía respeto, razón por la cual la Biblia hace referencia a su irrespeto y fue calificado como profano, que por una sola comida vendió su primogenitura, en otras versiones de la Biblia este acto se califica como: libertino, inmoral, el que deshonra o desprecia. Esa es la razón en mi opinión, por la cual el Espíritu Santo hace referencia al acto de profanación que cometió Esaú al vender sus derechos de la primogenitura por una sola comida, es decir un plato de lentejas (Hebreos 12:16). Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron (1ª Corintios 10:6).
En el Antiguo Testamento hay un buen número de versículos que nos muestran claramente los mandamientos del Señor Jehová al pueblo de Israel, advirtiéndoles de las consecuencias que vendrían sobre ellos, al profanar o hacer actos de profanación tales como: “Y no juraréis falsamente por mi nombre, profanando así el nombre de tu Dios. Yo Jehová. Santos (separados) serán a su Dios, y no profanarán el nombre de su Dios, porque las ofrendas encendidas para Jehová y el pan de su Dios ofrecen; por tanto, serán santos (apartados). Y reprendí a los señores de Judá y les dije: ¿Qué mala cosa es esta que vosotros hacéis, profanando (violando) así el día de reposo?
Si profanaren (quebrantaren) mis estatutos y no guardaren mis mandamientos, entonces castigaré con vara su rebelión y con azotes sus iniquidades. Por tanto, vivo yo, dice Jehová el Señor, ciertamente por haber profanado mi santuario con todas tus abominaciones, te quebrantaré yo también; mi ojo no perdonará, ni tampoco tendré yo misericordia. Sus sacerdotes (ministros) violaron mi ley, y contaminaron mis santuarios; entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio; y de mis días de reposo apartaron sus ojos, y yo he sido profanado en medio de ellos”.
“Y cuando llegaron a las naciones a donde fueron, profanaron mi santo nombre, diciéndose de ellos: “Estos son pueblo de Jehová y de la tierra de él han salido. Pero he tenido dolor al ver mi santo nombre profanado por la casa de Israel entre las naciones donde fueron. Y haré notorio mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, y nunca más dejaré profanar mi santo nombre; y sabrán las naciones que yo soy Jehová, el Santo de Israel. ¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios? ¿Por qué, pues, nos portamos deslealmente el uno contra el otro, profanando el pacto de nuestros padres? Prevaricó Judá, y en Israel y en Jerusalén se ha cometido abominación; porque Judá ha profanado el santuario de Jehová que él amó, y se casó con hija de dios extraño” (Levítico 19:12; 21:6; Nehemías 13:17; Salmo 31,32; Ezequiel 5:11; 22:26; 36:20,21; 39:7; Malaquías 2:10,11).

Qué significa cambiar la bendición de Dios por un plato de lentejas
¿De dónde vienen las ofertas que se nos hacen para despojarnos de la bendición espiritual?
1.- Vienen del mundo con todas sus ofertas de fama, grandeza, reconocimiento, modas, prestigio y amistad (Santiago 4:4;
1ª Juan 2:15).
2.- Vienen de la carne que nos ofrece placer sin igual de toda clase (Romanos 8:6,7,13; Gálatas 5:16, 19-21).
3.- Vienen del diablo, el padre de la mentira el cual trate de arrancar la buena semilla que el Espíritu Santo ha sembrado en nuestro corazón, nos asecha diariamente y anda cual león detrás de nosotros continuamente (Lucas 8:12; Efesios 6:11; 1ª Pedro 5:8). Rvdo. Rafael Carattini.
Se dice que la necesidad del hombre es la oportunidad de Dios, pero también sabemos que la necesidad del hombre puede ser aprovechada por el enemigo de las almas, el cual quiere que neguemos a Cristo, su enseñanza, sus principios y su ley. El pueblo de Dios será fuertemente probado; es por el fuego donde se prueba si el oro es puro o si simplemente es un lingote bañado solo en oro, así seremos nosotros probados por el fuego de la aflicción para saber si somos de una sola pieza o si aparentamos por fuera lo que no somos por dentro (La verdad Ilustrada).

Pan para hoy, hambre para mañana
Antes que conozcas el amor verdadero, llegará alguien a distraerte y sacarte de la senda que Dios marcó para ti. Antes de que Dios te abra una puerta, ya se habrá abierto otra para confundirte. Antes de ser promovido, prosperado, exaltado vendrán pensamientos de duda, temor y desconfianza. No cambies tus bendiciones por un plato de lentejas.
Todos seremos tentados según nuestras debilidades, el secreto para resistir es conocerte a ti mismo. Admite que te causa fascinación o te atrae, pues al reconocer tus necesidades, carencias y deseos más urgentes te permitirá estar alerta ya que es precisamente ahí por donde serás tentado. Nunca se llega al pecado sin haber perdido antes la batalla frente a la tentación. ¡Sepamos reconocerla, y apartarnos de ella! (Liliana G de Benítez).
Esaú vendió su primogenitura por un guiso de lentejas a Jacob, sufriendo las consecuencias. Así Esaú menospreció la primogenitura (https://www.wattpad.com).
Muchas veces nosotros estamos igual que Esaú, sufriendo las malas decisiones que tomamos y algunas veces de las malas decisiones de las personas, ya que estas en alguna medida llegan a afectarnos.
Cambiando algo extraordinario por algo ordinario. El guiso significa las cosas ordinarias de la carne, lo que será nuestra voluntad, nuestro cuerpo lo que queremos nosotros en nuestra humanidad (lascivia, morbosidad, vicios, etc.) Ejemplo: Dejamos de leer la biblia por mirar una película, lo cual equivale al plato de lentejas.
Venderse por un plato de lentejas. (Antonio Cruz).
También hoy existe el peligro de pensar y actuar como Esaú; el de anteponer las necesidades materiales a las espirituales; el de confiar sólo en uno mismo y no en la generosidad de Dios o el de sacrificar el futuro eterno por un breve presente. Hay quien cree que con la muerte se acaba todo y que no hay valores eternos. Sin embargo, conviene recordar que las lentejas se digieren demasiado pronto y desaparecen, mientras que la palabra del Señor permanece para siempre.
Se estima que en el mundo hay 4.200 religiones. Según un estudio del Pew Research Center de 2017, en torno al 77 % de la población mundial practica el cristianismo (31 %), islam (24 %), hinduismo (15 %) o budismo (7 %) en 2015. El 5,7 % se decanta por religiones populares o tradicionales, un 0,8 % por otros cultos y un 0,2 % por el judaísmo. Por el contrario, el 16 % no tiene afiliación religiosa, siendo el grupo más numeroso después de cristianos y musulmanes.
Todo esto significa que cada una de ellas tienen sus propios dioses e ídolos a quienes les hacen sus invocaciones, peticiones y oraciones, exceptuando al judaísmo, el cristianismo evangélico y los protestantes, quienes nos relacionamos con el único Dios, santo, vivo y verdadero, cuya palabra es la Biblia. Como ha quedado suficientemente evidenciado que hay una abismal diferencia entre lo santo y lo profano debido a que el ser humano al nacer, nace sin la vida de Dios, su espíritu humano no tiene vida espiritual, está totalmente muerto.
(Efesios 2:1; Colosenses 2:13) y todo el tiempo está profanando a Dios, y sus mandamientos, precisamente por esa condición espiritual en la que se encuentra y requiere con urgencia un encuentro personal con Jesucristo, el Salvador y Redentor de la raza humana.
“Según el teólogo Juan Calvino, profanos, entonces, son todos aquellos en quienes el amor del mundo reina y prevalece de tal manera que se olvidan del cielo: como es el caso de aquellos que se dejan llevar por la ambición, o se encariñan con el dinero o la riqueza, o se entregan a la gula, o enredarse en cualquier otro placer”. Todo esto quiere   decir que hay dos clases de profanos, los que están muertos en sus delitos y pecados que no tienen la vida del Dios vivo y verdadero, no tienen vida espiritual, no conocen a Dios, aunque creen mucho en él, pero no han nacido de nuevo.
Los otros que muchas veces profanamos somos nosotros, ministros, pastores, líderes y pueblo en general esparcidos en cualquier lugar del mundo, que hemos tenido una genuina experiencia de salvación, porque nos hemos arrepentido de nuestras maldades y pecados, recibimos al Señor Jesucristo como nuestro Salvador. Dios nos perdonó, nos hizo sus hijos por medio de la adopción y ahora formamos parte de la familia de Dios (Efesios 2:19); sin embargo, profanamos el santo nombre de Dios, usando su nombre vanamente, cuando profetizamos de parte del Señor o del Espíritu Santo, sabiendo que esa profecía o mensaje no procede de Él o cuando hablamos en lenguas que no son genuinas, simplemente estamos haciendo una imitación, damos falsos testimonios y a la vez contamos toda clase de sueños y visiones que son producto de nuestra imaginación religiosa.

También están los que no enseñan a la iglesia del Señor a hacer la diferencia entre lo santo y lo profano y a la vez no les enseñan a discernir entre lo limpio y lo inmundo

Los que practican la Simonía, (Hechos 8:14,15,17-19) cuyo significado según el diccionario Gran Espasa es: “Compra o venta de cosas espirituales o temporales, inseparablemente ajenas a las espirituales, eso fue lo que precisamente ocurrió en lo que se conoció y se practicaba en Alemania con la venta de indulgencias, que generalmente llevaban los vendedores ambulantes, cuando viajaban por Alemania y otras partes de Europa, vendiendo estos documentos para la remisión de una pena temporal por los pecados a los católicos laicos, esto llegó a la cúspide durante la construcción de la Basílica de San Pedro en Roma en el XVI, cuando surgió un escándalo en el Sacro Imperio Romano Germánico, por la campaña organizada por el arzobispo de Maguncia, Alberto de Brandeburgo, y el predicador de indulgencias Johann Tetzel”. (https://biteproject.com/indulgencias).
Estas ventas de indulgencias o premios espirituales la están practicando algunas organizaciones e iglesias evangélicas en Venezuela y en otros países en la actualidad. También están los que no enseñan a la iglesia del Señor a hacer la diferencia entre lo santo y lo profano y a la vez no les enseñan a discernir entre lo limpio y lo inmundo, esto trae como consecuencia un pueblo ignorante que todo el tiempo vive inseguro entre lo que agrada o no agrada al Señor (Ezequiel 44:23).
Aquellos que continuamente están profanando el santuario del Señor y han convertido la casa del Señor en un salón de usos múltiples donde se hace prácticamente de todo, sin reverenciar el lugar y algunos han ido mucho más lejos que la han convertido en una cueva de ladrones, lo menos que se hace es orar, clamar, rogar, suplicar e interceder, conforme lo enseñó el Señor Jesucristo cuando dijo: “Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones”. La lista de las profanaciones y profanadores es muy larga en cualquier organización, movimientos e iglesias evangélicas esparcidas en el mundo.
Es menester que dediquemos un buen tiempo para estudiar, analizar y reflexionar sobre esta temática de la profanación y, por supuesto, al hacerlo los resultados nos sorprenderán, ya que las bendiciones abundantes del Señor vendrían sobre nuestras vidas, al dejar de profanar al Señor y su Palabra de una manera voluntaria o involuntaria. El problema que tenemos todos nosotros sin excepción, es que vivíamos en oscuridad y tinieblas, en maldad, pecado, éramos hijos del diablo y estábamos bajo su potestad, sin esperanza y sin el Dios vivo, único y verdadero e ignorábamos por completo lo que era la santidad y pureza de Dios.
Ahora que hemos nacido de nuevo y se nos ha dado una vida nueva y somos nueva criatura en Cristo Jesús, nos cuesta mucho entenderlo y llevar una vida que agrade realmente a Dios, ya que de una u otra manera profanamos el nombre de Dios o su preciosa palabra; y todavía no hemos aprendido a andar en el Espíritu y a no satisfacer las demandas de nuestra vieja naturaleza, porque siempre estamos mezclados y el verdadero fruto del Espíritu Santo no lo dejamos manifestar, y la mayoría de las veces lo que expresamos son emociones, afectos y sentimientos humanos y se nos hace cuesta arriba hacer morir lo terrenal en nosotros y despojarnos del viejo hombre que está viciado conforme a los deseos engañosos (Gálatas 5:16,17,22-24; Colosenses 3:5; Efesios 4:22-24).

Orlando Anzola
Ministro del Evangelio
anzolaorlando@gmail.com

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