Es importante saber que Dios ha anunciado su de repente para Venezuela, y que por tal motivo cada venezolano está siendo llamado a ponerse a cuentas con él
“Pero la multitud de tus enemigos será como polvo fino, y la multitud de los crueles como paja que se va volando; sucederá en un instante, de repente” (Isaías 29:5).
El Dios de la Biblia, es el Dios de los de repentes, es el Dios que actúa en su tiempo y no en el nuestro, pues dada su naturaleza es grande en misericordia y tardo para la ira.
Con respecto a aquellos que se resisten al diseño divino y se constituyen en enemigos de su pueblo y de Dios, la sentencia bíblica señala que la gran fuerza de ellos será reducida como el polvo fino y quienes persistan en su maldad y crueldad serán para Dios como la paja, que al ser soplada por el aliento del altísimo desaparecerán y no quedará de ellos ni el recuerdo.
El Dios de los de repentes, es el Dios de toda justicia, el cual anuncia a los de perverso corazón que andan pensando el mal en todo tiempo “… Por tanto, su calamidad vendrá de repente; súbitamente será quebrantado, y no habrá remedio” (Proverbios 6:15).
Es importante saber que Dios ha anunciado su de repente para Venezuela, y que por tal motivo cada venezolano está siendo llamado a ponerse a cuentas con él.
Para los que persisten en su maldad, el cielo ha anunciado que su calamidad vendrá de repente, y que de manera súbita serán quebrantados y humillados, y por haber endurecido su corazón ya no habrá remedio para ellos, ya que Dios no puede ser burlado, pues escrito está: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gálatas 6:7).
En la vida hay un momento de dar cuentas, y muchas veces no es cuando nosotros pensamos, sino cuando el de repente de Dios nos pasa factura.
En Venezuela hay muchas cuentas pendientes, mucha sangre derramada, muchas injusticias, mucha soberbia y mucha dureza de corazón… Y ante el gran trono de Dios hay muchos petitorios de cientos y miles que ruegan ante la presencia de Dios por su intervención divina en la nación.
Su de repente viene, por ello el consejo divino es no te impacientes:
“No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto cortados, y como la hierba verde se secarán. Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía. Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades. Deja la ira y desecha el enojo; no te excites en manera alguna a hacer lo malo. Porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo; observarás su lugar, y no estará allí. Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz” (Salmo 37:1-11).
Diego Ortiz
Pastor y comunicador
@ps.diegoortiz




