Los judíos ya tienen todo listo para el templo, hay una organización llamada “El instituto del Templo”, que han estado trabajando por años y tienen todo listo para levantar el tercer templo
“Pero cuando veáis la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel, puesta donde no debe estar (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes” (Marcos 13:14).
Entre las profecías del Señor Jesucristo, encontramos esta, que está relacionada con una del profeta Daniel. Una abominación desoladora, es cuando se profana el templo, y el lugar santísimo, algo así ocurrió en la antigüedad cuando un rey de Siria, llamado Antíoco IV Epífanes, conquistó Israel y sacrificó en el altar de Dios, un animal inmundo, un cerdo. Eso ocurrió unos 200 años antes de Cristo, pero Jesús nos dice que ocurrirá otra vez, pero el templo fue destruido en el año 70 después de Cristo, y no ocurrió.
Ahora bien, Jesús está hablando de los últimos días, y se está refiriendo indirectamente al anticristo, confirmando la profecía de Daniel como un evento todavía futuro. Para que esto ocurra, tiene que ser construido de nuevo el templo de Dios en Israel, porque no hay nada en esta tierra ahora que su profanación pueda describirse como “abominación desoladora”.
Israel acaba de cumplir 76 años que regresó a su tierra, y no ha podido cumplir su más grande anhelo, que es tener su templo para practicar su religión. Esta es una de las causas de que los judíos ortodoxos se visten de negro, porque están de luto por no tener su templo. No han podido construir su templo, porque no se puede hacer en cualquier lugar, sino en el lugar que Dios señaló. Pero en ese lugar está una importante mezquita musulmana, que no la han podido quitar porque eso implicaría una guerra contra todo el mundo musulmán.
Esto no es casualidad, es el control y dominio de Dios, porque ese templo sólo se construirá en el tiempo profético de Dios. Estamos en el tiempo de la construcción del tercer templo, que esto ocurra no será pacífico, sino producto de un tratado de paz, quizás en la guerra actual contra Hamas u otra en el futuro próximo, Israel como siempre tendrá el “sartén por el mango”, y obtendrá el control de la “explanada de la mezquita”, así llaman a ese lugar, y construirá su templo. Pero aún no es el fin…
“El cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (2ª Tesalonicenses 2:4).
Este es otro texto que irrefutablemente confirma la construcción de un tercer templo, Pablo profetiza que el anticristo se sentará en el templo de Dios, haciendo referencia directa al templo de Israel. Ahora bien, ¿qué significa que se construya este templo? Significa el punto final de la Gracia de Dios a través de Jesucristo, porque el trato de Dios con Israel está suspendido, mientras esté la puerta abierta para los gentiles.
Por eso el templo fue destruido y ellos no han vuelto a hacer el continuo sacrificio, porque no lo pueden hacer si no solamente en el templo, y en ese lugar. Al terminar el tiempo de los gentiles, que será con el rapto de la Iglesia, hasta ese momento los judíos que fueron salvos, es por seguir a Cristo, pero de ese momento en adelante los gentiles que vayan a ser salvos, será dando su vida por no seguir y adorar al anticristo.
Vale aclarar que la abominación desoladora no será igual a la que ocurrió en la antigüedad con Antíoco IV Epífanes, que sacrificó un cerdo en el altar de Dios. La abominación desoladora que vendrá será: “tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios”. El anticristo, con la manifestación de poderes del falso profeta, se hará pasar por Dios y se sentará en el templo como Dios y mandará a matar a quien no le adore, y a quien rehúse ponerse la marca de la bestia. Será el padre de mentira en el templo de Dios, será la mayor apostasía jamás hecha, una gran abominación.
La Biblia da a entender que el arma de ejecución que será usada será la guillotina, porque hablando de los que vencieron a la bestia dice: “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la Palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años” (Apocalipsis 20:4).
“Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días” (Daniel 12:11).
Muchos piensan que este tercer templo se construirá después de la aparición del anticristo, pero claramente por la Palabra no será así. El tiempo de la Gran Tribulación será de siete años, divididos en dos tiempos de 3,5 años cada uno, es algo que todos hemos oído hablar.
Ahora bien, la Palabra de Dios nos hace referencia clara de que cuando el anticristo aparezca, ya el templo estará construido y activo en servicio a Dios. Daniel 12:11 nos revela que a mitad de estos siete años, el anticristo quitará el continúo sacrificio, nadie más sobre la tierra podría hacer tal cosa. Pienso que el Señor en su misericordia, permitirá estos lapsos de tiempo, para darle tiempo de arrepentimiento a los rebeldes e incrédulos.
Así que el tercer templo será construido, y puesto en funcionamiento, quizás meses antes de la aparición del anticristo. Pero ya la Iglesia no estará aquí, porque el rapto será en días normales, cuando nadie sospechará, será como “ladrón en la noche”. Entonces, los “mil doscientos noventa días” hasta la abominación desoladora, son 3,5 años que nos revela que el anticristo se mostrará como tal, diciendo que él es Dios, y sentándose en el templo como Dios, a la mitad de esos siete años.
Centrándonos en el templo, los judíos ya tienen todo listo para el templo, hay una organización llamada “El instituto del Templo”, que han estado trabajando por años y tienen todo listo para levantar el tercer templo. Han buscado los sacerdotes descendientes de Aarón, han construido el candelabro de siete luces y todos lo que está descrito en la ley de Moisés. Parece que aún tienen el templo prefabricado, para armarse en cuestión de semanas; incluso, para el servicio del templo, es necesario una vaca roja o rojiza, la cual no se encontraba, pero ya fue conseguida una raza que cumple con esta condición.
No hay que ser muy entendido para ver que estamos en esos días, que todo señala hacia la cercanía del fin, es tiempo de buscar a Dios, de quitar la amistad con este mundo y de buscar primeramente el reino de los cielos.
¡Dios te bendiga!!!




