Home / Opinion / El verdadero propósito de la Iglesia cristiana, Otoniel Font

El verdadero propósito de la Iglesia cristiana, Otoniel Font

El que se convierte va a aprender la palabra, con amor sincero de verte, abrazarte y quererte y partir el pan, y van a orar

/ WCA

Lamentablemente, como el ser humano tiene una capacidad increíble de llevar todo a un extremo donde lo daña. Tú cedes un pedacito, y después se vuelve toda una complicación. En Hechos 2 observamos una iglesia que se amaba, que se querían, que querían ir a la iglesia a aprender, que partían el pan, la cena del Señor, que oraban; y Dios comenzó a hacer milagros. La gente se convertía, se sanaba; y Dios comienza a hacer cosas grandes. Pero se comienza a desvirtuar el asunto. ¿Cómo? Veamos Hechos 4.
“Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común. Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos. Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad. Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que traducido es, Hijo de consolación), levita, natural de Chipre, como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles” (Hechos 4:32-37).
La gente mira estos versos y piensa: ¡qué hermosura!  Y estos son los versos clásicos del comunismo. Todo el mundo vende todo y lo reparten para que todos sean iguales. Suena bonito, hermoso. Lo que pasa después, en el capítulo 5, es que un hombre y una mujer se mueren por decir que vendieron algo y no lo llevaron completo porque la presión que se puso fue tal en la iglesia que, si tú no dabas una ofrenda para que todo el mundo se la dividiera, tú estabas mal. Entonces, Ananías y Safira salen y venden algo y mienten, diciendo que lo habían dado todo cuando habían dado una porción.  Y Ananías llega al culto y allí muere. Imagina que alguien muera dando la ofrenda porque no la dio completa. Todo el mundo ofrendaría de otra manera. Afuera, Pedro se encuentra con Safira, quien todavía no sabía lo que había pasado, y le pregunta cuánto vendió, a lo que ella responde que ya su marido había dado todo; y cayó muerta ella también. Y el apóstol le dice: pero si lo vendí en cien y lo que quise dar fueron cincuenta; la molestia es que lo vendiste por cien y dijiste que diste los cien, mintiendo, queriendo quedar bien delante de todo el mundo.
La gente siempre pone a Ananías y a Safira como malos y lo son, pero lo que hicieron mal fue por presión de que todo el mundo tenía que hacerlo. Y la iglesia se tornó en una iglesia dependiente. Y lo que comenzó con una iglesia devota, se convirtió en una iglesia que mantiene. Y por supuesto, el problema fue el mensaje escatológico de ese tiempo. Y esto causó que la gente comenzara con todas estas controversias.  Por eso es que en 2ª Tesalonicenses, más adelante, ¿qué hace el apóstol Pablo? Tuvo que corregir las malas costumbres que comenzaron a entrar en la iglesia. Porque entonces la gente tomó el ir a la koinonía para pedirle dinero a otros. Y así hay algunos que, después que ya les sacaron dinero a varios de la iglesia, se van porque ya no tienen a quién más sacarle; y de donde ya no pueden sacar, dicen que es que ahí ya no tienen amor porque nunca fueron porque amaran sino buscando lo que les podían dar porque es la segunda parte de los que se convierten. Porque el que se convierte va a aprender la palabra, con amor sincero de verte, abrazarte y quererte y partir el pan, y van a orar. El que necesita algo no se lo pide a otro, sino que entre ambos se lo piden al Padre celestial y creen hasta que suceda.

Otoniel Font
Pastor, escritor y conferencista

About Verdad y Vida

Check Also

El resentimiento te duele más que a nadie, Rick Warren

Cuando cedes al resentimiento, terminas actuando de manera autodestructiva. Te lastimas mucho más que a …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *