¡Tu éxito NO está en la comparación con los demás!, Candy de Maa

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¡Tu éxito está en desarrollar lo que Dios te ha dado para bendecir a los demás!

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No está mal ver a personas que hacen lo mismo o algo parecido para aprender de ellos, y saber dónde nos encontramos en ese camino. Pero, tenemos que entender que es la singularidad de alguien lo que le hace especial.
¡Todos somos diferentes y podemos ofrecer cosas diferentes! En realidad, lo especial que Dios te ha dado de tus dones y habilidades te separa del resto. ¡Es lo que te ayuda a distinguirte de los demás!
Cada persona es diferente y tiene cosas diferentes para ofrecer a este mundo. Unos pueden llegar a un público que otros nunca podrán llegar. Por lo que, no podemos compararnos con los demás, y menos validarnos.

1.- ¡Todos somos diferentes y cada uno debe aportar su SINGULARIDAD!
a. ¡Descubramos lo que nos distingue para desarrollarlo! En lugar de compararnos con otros, que nunca seremos como ellos, y que por cierto, no necesitamos serlo;
b. Demos gracias a Dios y alabémosle por lo que nos ha dado. Nos ha creado a cada uno como una obra maestra que es lo que nos hace únicos y especiales.
c. Identifiquemos y valoramos lo que nos ha dado. Es lo que nos ayudará a realizar nuestro propósito divino.
“Inspirados por esta gratitud, adoremos a Dios como a él le agrada” (Hebreos 12:28).

 2.- ¡No caigamos en la trampa del enemigo de compararnos!
El enemigo quiere que te compares para desanimarte.
 “La comparación con los demás es el ladrón del gozo” – Teodoro Roosevelt.
En lugar de compararte con los demás, que solo producirá desánimo. ¡Compárate contigo mismo!
Enfócate en mejorar, incorporar nuevas habilidades y conocimiento para superarte. Anhela ser mejor hoy que ayer, y mañana mejor que hoy. ¡Te ayudará a desarrollar todo tu potencial!
“Os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados” (Efesios 4:1).
Tu avance te producirá gozo y autoestima, en lugar de fomentar “celos” que no ayudan a mejorar lo que solo tú puedes dar. 

3.- Contribuye a los demás con lo que tienes para dar.
“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” (1ª Pedro 4:10).
¡Tu éxito está en desarrollar lo que Dios te ha dado para bendecir a los demás! 

Candy de Maa
Profeta

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