Ahora somos amados y tenemos una familia permanente en el Señor independientemente de nuestra familia terrenal
Efesios 1:5, “En amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad”.
Qué bendición es tener una familia y formar parte de ella.
Saber que pertenecemos y somos piezas importantes en el modelo original que DIOS instauró como familia.
Ese modelo original conformado por papá, mamá e hijos es el que Satanás ha tratado de desvirtuar y destruir. Pero no lo ha logrado, ni va a poder.
Tal vez en nuestro andar vamos a encontrar a personas que por alguna razón no tienen familia cerca de ellos, ya sea que no conocieron a sus padres, o que quizás sus seres queridos viven lejos de ellos o por alguna otra razón se hayan solos.
Pese a cualquier razón que pueda existir, la realidad es que en Cristo se puede tener una familia que jamás se apartará de tu lado.
En Jesucristo tenemos al Padre
Dios en su infinito amor y misericordia no sólo nos dio la salvación a través de Cristo, también nos insertó en su familia. Esto quiere decir ahora que usted tiene:
* Una identidad en Él.
* Un sentido de pertenencia.
* Privilegios.
* Deberes.
* Y, además de una relación íntima, profunda y segura con el Padre.
Ahora somos amados y tenemos una familia permanente en el Señor independientemente de nuestra familia terrenal. Dios nos tomó pese a todo lo que nos pudo haber separado de Él, nos limpió de toda iniquidad y nos da de su bondad.
Cada uno de nosotros no está aquí por mera casualidad, es parte de un plan, y ese plan fue pensado por el mismo Dios, nuestro Padre. Su palabra nos dice que es para lo bueno:
“Pues yo sé los planes que tengo para ustedes—dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza” (Jeremías 29:11. NTV).
Que jamás se te olvides que eres parte de la familia celestial y Dios, tu Padre, te ama, protege, provee, te acompaña y vela por ti en todo momento y en todo lugar.
Que tengas un hermoso y bendecido día.




