La Palabra de Dios nos enseña que nuestro motivo de inspiración para alcanzar la meta es Cristo. Que debemos tener nuestra mirada puesta en Él
Hebreos 12:2, “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”.
Hay muchos motivos y razones que inspiran al hombre a continuar para alcanzar sus objetivos o metas. Y se han contado historias tremendas de hombres y mujeres que alguien o algo los inspiró para llegar al éxito o alcanzar sus objetivos.
La Palabra de Dios nos enseña que nuestro motivo de inspiración para alcanzar la meta es Cristo. Que debemos tener nuestra mirada puesta en Él; quien es: el autor y consumador de la fe.
“Ya que Él sufrió el oprobio y sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar” (Hebreos 12:3).
Ahora, “¿quién te ha inspirado a seguir avanzando en la fe?”.
Cuente la Sra. Karen Huang en el siguiente testimonio que: “cuando estudiaba en el seminario, teníamos un culto semanal. En uno de ellos, mientras cantábamos «Cuán grande es Dios», observé a tres de nuestros amados profesores cantando fervorosos. Sus rostros irradiaban gozo, lo cual sólo era posible por la fe que tenían en Dios. Años después, cuando enfrentaron enfermedades terminales, fue esa fe la que les permitió soportar y alentar a otros.
Hoy, el recuerdo de mis maestros cantando sigue alentándome a avanzar en medio de mis pruebas. Para mí, ellos son parte de las numerosas historias de personas que vivieron por fe y que nos instan a seguir el llamado del escritor de Hebreos 12:2-3, de fijar nuestros ojos en Jesús, el cual «por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz» (v. 2)”.
El consejo de la palabra hoy es que nuestra mirada esté puesta en Jesús para que nuestra fe no falle; ya que Él es el Autor de la Fe. Y Él pueda seguir siendo nuestra fuente de inspiración.
El escritor a los Hebreos nos alienta a considerar a Jesús, que soportó, para que no decaiga nuestro ánimo ni desmayemos (v. 3, RVA).
Así que ánimo amados el próximo tiempo será de éxito para los que crean y tenga su fe puesta en Jesús.
Oremos así: “Amado Jesús, ayúdame a fijar mis ojos en ti”.
Que tengas un hermoso y bendecido día.




