La inclinación de Jesús por la vida debe considerarla esta sociedad que mata hoy al hombre del mañana. Pero también el hombre debe ser hombre
La significativa lección, “vuestra tristeza se convertirá en gozo” en Juan 16:20, Jesús la explicó diciendo que “la mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo”. ¿Lo notaron? “…por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo”.
No pongo en segundo plano la intención primaria del Señor, pero estas palabras revelan la valiosa condición del hombre en la sociocultura de la época al relacionar el genuino gozo con el nacimiento “de un hombre”. ¡Cuánto contraste con lo que sucede hoy!
“Ha nacido un hombre” era la esperanza para el hogar al darle una cabeza a la familia, honor, protección, provisión y representatividad. Incluso para una viuda, el varón significaba seguridad. Cuando Jesús le devolvió el hijo resucitado a la viuda, prácticamente fue ella la resucitada.
Amigos, la inclinación de Jesús por la vida debe considerarla esta sociedad que mata hoy al hombre del mañana. Pero también el hombre debe ser hombre. La Biblia nos dice: “portaos varonilmente”.




