Es toda una ironía pensar que toda la burocracia creada por el sistema que nos gobierna para servir al ser humano, hace todo lo contrario. Lo fastidia de todas las formas posibles
Toda su vida, la oveja le temió al lobo, pero fue el pastor quien se la comió.
Esto es algo para reflexionar en la vida, vivimos cuidándonos del supuesto enemigo de la acera del frente, pero quién te va a fastidiar finalmente es aquel que supuestamente te está cuidando.
¿Por qué el pastor cuida a la oveja, para que el lobo no se la coma?
La respuesta es muy sencilla, por interés personal. El amor no tiene nada que ver. Si se la come el lobo, el pastor sufre una pérdida, pero si se la come el pastor, es la comida de la fiesta del pastor y sus amigos.
¿Si se la come el lobo es malo, pero si se la come el pastor es bueno?
Esto se aplica a todo en nuestra vida. Esto no quiere decir que no hay personas que nos aman de forma genuina, porque si las hay, pero es muy importante discernir quiénes son las personas que están interesadas en nosotros: *Son lobos, pastores o amigos de verdad?
Cuídate de los lobos, pero cuídate aún mucho más de los pastores, los lobos te quieren porque tienen hambre, pero los pastores te quieren por interés personal.
Pero si tienes la fortuna de tener amigos de verdad, cuídalos, porque ellos son parte del tesoro que Dios te dio en la vida.
Perdimos la fe gracias a la religión. Nos alejamos de la democracia gracias a los políticos y nos alejamos de la verdad gracias a los medios de comunicación.
En un mundo controlado por la mentira, la gente ha dejado de creer en las instituciones por razones muy obvias:
Las farmacéuticas crean enfermedades para vendernos fármacos, que, en vez de sanarnos, nos enferman más.
La industria alimenticia nos enferma con alimentos ultra procesados y transgénicos, en vez de nutrirnos.
La tecnología aplicada a los medios, especialmente las usadas en las redes sociales, se ha convertido en una droga más adictiva que las drogas tradicionales, en vez de facilitarnos la vida.
La mal llamada agenda verde está destruyendo la naturaleza, de la misma forma que la agenda LGBTQ+ está destruyendo la familia nuclear que dio origen a la civilización tal y como la conocemos.
Los organismos supranacionales no sirven a los intereses de las naciones, por el contrario; están destruyendo la soberanía de las naciones, imponiéndole a los ciudadanos de las naciones políticas por las que ellos no han votado, para facilitar la instalación de una tiranía mundial, que restringe las libertades y los derechos ciudadanos, a fin de privilegiar los intereses de la élite.
Es toda una ironía pensar que toda la burocracia creada por el sistema que nos gobierna para servir al ser humano, hace todo lo contrario. Lo fastidia de todas las formas posibles.
Yo lo he llamado: La ilusión de la mentira que vivimos.
Toda su vida, la oveja le temió al lobo, pero fue el pastor quien se la comió.
La cuál aplica a todas las relaciones sociales de nuestra civilización.




