Las redes sociales están llenas de maestros del odio, sembrándolo contra los que no piensan igual, gente que dice creer en Dios, enseñando a la violencia contra los que tienen otras creencias
“En los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efesios 2:2).
No es necesario una gran revelación, para ver la terrible realidad de la humanidad en estos días. Antes los que estaban al frente de los medios de comunicación tenían que tener ciertos estudios y una buena cultura general, y transmitían esos principios a las multitudes. De ponían en valor las virtudes, se resaltaban los logros que motivaban a elevar los valores que mejoraban la sociedad. Pero la confusión es una de las características de los últimos días, ahora con las redes sociales cualquiera es un comunicador, los grandes “influencer” no es por su cultura o que trasmiten algún tipo de valores.
Las redes sociales están llenas de maestros del odio, á contra los que no piensan igual, gente que dice creer en Dios, enseñando a la violencia contra los que tienen otras creencias. Los maestros y predicadores se han multiplicado, ahora cualquiera es apóstol o profeta, muchos con buena intención, pero el efecto negativo es el mismo. Niños que no saben qué es una prueba o una tribulación, predicando con muchos seguidores.
Las redes están llenas de gente buscando seguidores, muchos ni siquiera tienen un contenido propio, sino que se copian unos a otros. El Señor Jesús nos advirtió sobre estos tiempos de engaño y confusión, cuando fue preguntado por los apóstoles sobre los tiempos finales, Él dijo: “Jesús, respondiéndoles, comenzó a decir: Mirad que nadie os engañe” (Marcos 13:5). La primera advertencia fue, “Mirad que nadie os engañe”, es el engaño y la confusión, lo que marca este tiempo final.
Cuídate de qué enseñanza sigues, asegúrate de permanecer en las sendas antiguas, porque el evangelio no ha cambiado, hay sólo dos géneros, varón y hembra nos hizo el Señor Jesús.
¡Dios te bendiga!!!




