Si algo debe tener claro, es que usted es la persona escogida para a partir de hoy construir una familia fuerte que asegure el resto de su generación; hablar de la iglesia, hablar del llamado, la gloria de Dios a manifestarse en su familia
Teniendo claro que usted no puede hacer nada por su pasado, tiene que proyectarse en el hoy y en el futuro. Por lo general una persona ya a esta edad ha hecho cosas buenas, pero en su gran mayoría se han cometido muchos errores. Sin embargo, de estos errores y debilidades usted no puede seguir lamentándose por las cosas que usted no puedo lograr; al contrario, necesita proyectar con firmeza y radicalidad lo que sí se puede lograr. ¿De qué debe asegurarse? De la construcción de una familia fuerte.
¿Cuáles son los pasos para la construcción de una familia fuerte?, que usted asuma su responsabilidad entendiendo que su convicción, su testimonio, que todo lo que usted haga y diga repercutirá en su destino, en sus pasos, en su fuerza en su vida y en todo lo que esté cerca de usted.
Todo lo que usted hace es un modelo, sus palabras, sus acciones ante la presión de la vida, la forma como se relaciona con sus familiares más cercanos, el trato con su pareja, con sus hijos, con sus nietos y con sus familiares cercanos. Millones de nosotros hemos venido de familias disfuncionales, y esos archivos control han dominado el consciente y el inconsciente de muchos, y sin darse cuenta, actúan, hablan, reaccionan exactamente como lo hace la familia en los tiempos pasados.
Usted acepte las cosas buenas de su familia, pero no siga practicando ni viviendo, lo que usted sabe que no tienen nada que ver con el modelo, con éxito, con triunfo y prosperidad. Quiero entregarle algunas recomendaciones importantes que recibo en mi espíritu para salir adelante en esta situación en la que nos encontramos. Por ejemplo, todo hombre que quiera honrar a su familia debe acercarse a un hombre o mujer de Dios serios que le pueda orientar en las diferentes áreas como: El trato a su esposa, relación con los hijos, y administración financiera.
En el área de matrimonio, la mujer debe buscar algún matrimonio maduro que le pueda orientar a la hora de alguna consejería. Con respecto a la educación de los hijos es muy importante pedir ayuda al Espíritu Santo, pero también observar a los que lo han hecho mejor, y también a los que de alguna manera han cometido grandes errores y preguntar qué se debe hacer y qué no se debe hacer en la crianza de los hijos.
Por ejemplo, todo hombre que quiera honrar a su familia debe acercarse a un hombre o mujer de Dios serios que le puedan orientar en las diferentes áreas como: el trato a su esposa, relación con los hijos, y administración financiera.
Yo he podido notar, que en muchos lugares los padres que han sufrido en una crianza incorrecta, sobreprotegen tanto a los hijos que no los dejan crecer, ni económicamente, ni emocionalmente, ni en el mundo de la responsabilidad ni siquiera en el trato con los demás. Si hay algo que va a ser determinante para las próximas generaciones es la construcción de una familia fuerte. Y, por supuesto, que la construcción de una familia fuerte lleva trabajo; cómo llevar el matrimonio, el respeto, la comunicación, la comunión, la vida de oración, las proyecciones económicas, el ministerio, y la meta visión en la vida de esa familia nueva que se está construyendo en el orden de Dios.
Hace varios años nuestro Padre y Dios eterno me dio el privilegio de escribir un libro titulado: El poder de la visión familiar. En este libro el Dios eterno me ha dado la luz de 12 aspectos determinantes en la construcción de una familia fuerte. Porque precisamente nosotros necesitamos construir sobre la base de una nueva visión, en el orden de Dios y no sobre la base de nuestros errores y fracasos del pasado.
Nosotros no podemos hacer nada por el pasado, si podemos aprender para no cometer los mismos errores, pero si podemos desarrollar y estructurar la meta visión necesaria para avanzar en lo mejor y en la proyección de unos 20 años para estructurar matrimonio fuerte, hijos fuertes, nietos fuertes, nietos bendecidos y bisnietos muy prosperados que gobiernen bajo la dirección de Dios.
A tu familia Dios le entrega ideas creativas para salir adelante, y hay familias ungidas para ser fuertes en áreas específicas. Hay familias ministeriales, hay familias de reyes, hay familias de sacerdotes, hay familias para la alta gerencia, hay familias para la educación, hay familias para ser financistas del Reino, hay familias de meta visión misionera, hay familias que son productoras y generadoras de pueblos diseñados por la agenda de Dios para hacer una gran muralla fuerte de protección para las próximas generaciones.
Si algo debe tener claro, es que usted es la persona escogida para a partir de hoy construir una familia fuerte que asegure el resto de su generación; hablar de la iglesia, hablar del llamado, la gloria de Dios a manifestarse en su familia. En el mundo de la alta productividad es determinante hacerlo bien, hay muchas áreas que nosotros necesitamos mejorar; por ejemplo, la comunicación, la comunión, la vida de oración en familia, las proyecciones y metas financieras de la familia, cómo se enfrentan los problemas, crisis y debilidades en la familia, cómo se protege la familia a la hora de errores y conflictos.
Cómo proteger y cubrir a las generaciones, hijos, nietos y bisnietos a la hora de conflictos y aflicciones. Para todo esto hay que estar trabajando continuamente y nunca alejarse de la visión de Dios; qué cosas y asuntos abstractos que se presentan en la vida que no se resuelven con lógica humana, pero sí con cobertura espiritual y con dirección divina en oración.
Mi recomendación es que construya una familia fuerte, en la Biblia, usted tiene modelos y hoy día gracias a nuestro Padre eterno y Dios hay muchos recursos y materiales para desarrollar en el matrimonio, con los hijos, en las finanzas, en la reeducación, en la parte formativa y en la vida espiritual de su casa, que es lo más importante. Dios le ayudará a salir adelante en todo. Construya una familia fuerte.
Apóstol Dr. Marcelino Sojo
De su libro “Liderazgo 40-60”; capítulo 42.




