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Martín Lutero y la Reforma Protestante

[quote]Cualquier enseñanza que no se encuadre con las Escrituras, debe ser desechada, aunque haga llover milagros todos los días. –Martín Lutero[/quote]

Celebraciones y contextos

¡El 2017 es año de celebración! Iglesias, denominaciones, universidades y seminarios están en medio de un proceso de reflexión y entusiasmo, por lo que con el tiempo se ha llegado a conocer como la Reforma Protestante. Con la presentación de las 95 tesis de Martín Lutero en la Iglesia de Todos los Santos en Wittenberg (1517), se inaugura un nuevo tiempo eclesiástico, una era de transformaciones y cambios en la sociedad, con una serie importante de desafíos teológicos, espirituales, éticos, morales y sociales, que ciertamente afectó la política, la lingüística, la pedagogía y la economía, en primer lugar, de los territorios y principados germanos, que posteriormente se convertirían en la Alemania actual, para luego llegar con fuerza al resto de Europa, y también al mundo.Desde la perspectiva social, política y económica, la Reforma es producto de las luchas que se libraban en Europa para mover las instituciones de la época, de los tiempos medievales a un mundo moderno. Y esas luchas, que ciertamente eran tanto espirituales, como políticas, sociales y militares, llegaron a un punto de importancia capital a principios del siglo XVI, cuando Martín Lutero comenzó su ministerio.De singular importancia histórica y metodológica, es que Lutero y los reformadores, contaron con la tecnología de comunicación social más avanzada de la época: La imprenta. Esa tecnología novel, fue el instrumento adecuado para popularizar las ideas y las acciones, tanto de Lutero como del Papa. Y la imprenta, además, fue determinante en el movimiento de traducción bíblica, pues proveyó la infraestructura pertinente para la impresión efectiva y la distribución masiva de la Biblia de Lutero.

Martín Lutero

Martín Lutero (1483-1546) era ciertamente una figura compleja, tanto desde la perspectiva política como desde la dimensión espiritual y emocional. Era una persona intensa, que enfrentaba los problemas y las adversidades de la vida, con firmeza y determinación. A la vez, en su interior, tenía un aluvión de emociones encontradas, temores, inseguridades, complejos, ansiedades, preocupaciones, resentimientos… Los conflictos y las preocupaciones produjeron una persona firme, que no se detenía ante problemas, autoridades, leyes, política o religión. El contacto con la Biblia, y sus reflexiones críticas en torno al arrepentimiento humano y la teología del perdón del apóstol Pablo, junto a las decisiones teologías y acciones del Vaticano, hicieron que Lutero saliera del redil tradicional de los sacerdotes y religiosos de la época, para ubicarse en la frontera de la crítica, en los espacios de desafíos teológicos, y en las trincheras de luchas ideológicas, políticas y sociales de la época. La gente que descubre la virtud del mensaje transformador de las Escrituras, no puede mantenerse silente ante los desafíos del momento y frente a las injusticias de la vida, ya sean en la sociedad en general, o en los ambientes eclesiásticos. El mensaje de la Biblia inspira a los profetas y profetizas, para que cumplan su labor desafiante, en medio de las realidades religiosas y los desafíos políticos de la vida.

Contribuciones teológicas y eclesiásticas de la Reforma

Martín Lutero fue transformado al estudiar con profundidad los Salmos y la Epístola a los Romanos, particularmente el capítulo uno y el versículo diecisiete…“De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe de principio a fin, tal como está escrito: «El justo vivirá por la fe»” (Romanos 1:17).Fundamentado en esa declaración paulina, entre otros asuntos, Lutero entendió y afirmó:

• Que la Biblia es la fuente última de autoridad en la Iglesia.

• Que la Iglesia está sujeta a la autoridad plena de las Escrituras.

• Que la voz más importante en la Iglesia es la de Dios, representado en Jesús y en el mensaje escritural.

• Que los creyentes deben tener acceso a la Biblia, para estudiar los textos y su mensaje, y para llegar a sus propias conclusiones teológicas, inspirados por el Espíritu Santo.

• Que las misericordias divinas no son para ser vendidas, sino para que se manifiesten con amor y misericordia, de forma gratuita, entre todos los creyentes.

• Que vender las bulas eclesiásticas e indulgencias para llegar al purgatorio, era tanto una aberración teológica como una burla a los creyentes.

• Que la salvación eterna de los creyentes, es producto de la fe en Cristo Jesús, no en las obras buenas de las personas.

• Que esa salvación eterna es fruto de la misericordia divina, que responde al arrepentimiento humano.

• Que esa salvación humana merece que Dios reciba el agradecimiento, la gloria y el honor…

• Y que cada creyente es un sacerdote ante Dios y la humanidad.

Esos descubrimientos exegéticos y teológicos de Lutero, junto a sus lecturas continuas de los escritos de San Agustín de Hipona, fueron el fundamento intelectual básico, para que la Reforma Protestante afirmara, que sus principios rectores, serían los siguientes:

• Sola scriptura: Solo por medio de la Biblia se descubre la voluntad de Dios.

• Sola fide: Solo por la fe en Cristo Jesús Dios salva a las personas.

• Sola gratia: Solo por la gracia divina las personas son salvadas, no por las obras, aunque sean buenas.

• Solus Christus: Solo a través de Cristo hay redención para la humanidad.

• Soli Deo gloria: La gloria es solo para Dios, no para las instituciones eclesiásticas ni sus representantes humanos.
Esas cinco frases en latín, representan el espíritu de la Reforma, y contienen el núcleo básico de la teología y el pensamiento del movimiento protestante. Esas afirmaciones resumen el corazón del protestantismo, y posteriormente el espíritu del evangelicalismo, pues se presentaban como lo esencial y necesario para descubrir, disfrutar y compartir las bendiciones divinas. Y son esas mismas ideas teológicas, las que han llegado al siglo 21, como la teología fundamental de las denominaciones e iglesias protestantes, y también de las congregaciones evangélicas y pentecostales, y de los grupos de fe independientes.

Samuel Pagán

[quote] [icon type=»vector» icon=»momizat-icon-user4″ size=»32″ hover_animation=»border_increase» ]El Dr. Samuel Pagán es un académico puertorriqueño que se ha distinguido en el complicado y desafiante mundo de las traducciones de la Biblia. Pagán ha escrito 45 libros y cientos de artículos sobre temas exegéticos, teológicos y educativos, y ha editado varias Biblias de estudio. En la actualidad, es decano del Centro de Estudios Bíblicos en Jerusalén, y vive alternadamente en Orlando, Florida, y en Jerusalén.

 

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