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Primeros principios de la economía bíblica (17 y 18), Vladimir Martínez

Los intercambios voluntarios entre los empleadores y los empleados son moralmente válidos cuando se hallan dentro de los límites establecidos en la ley moral de Dios

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17. Afirmamos que Dios hizo a los hombres y sociedades con capacidades, intereses y llamados únicos; dándose así una división del trabajo beneficiosa para la humanidad (Romanos 12:6, 7; 1ª Corintios 4:7; 12:12ff).
Negamos que esta división del trabajo sea injusta.

18. Afirmamos que la dotación única de parte de Dios equipa a algunos individuos para organizar y dirigir mejor que otros el trabajo de los demás; que esta diferencia en equipamiento es beneficiosa para la humanidad y es un ejemplo especial de la división del trabajo; que los empleadores y los empleados, administradores y obreros, se necesitan los unos a los otros para incrementar sus capacidades productivas; que la competencia de los empleadores en busca de empleados y de los empleados en busca de empleos contribuye a la productividad eficiente, al mejoramiento de las condiciones de trabajo, y a una relación acertada entre salarios y trabajo; que los intercambios voluntarios entre los empleadores y los empleados son moralmente válidos cuando se hallan dentro de los límites establecidos en la ley moral de Dios; y que tanto los empleadores como los empleados entran de manera justa en estos intercambios esperando, cada uno de ellos, beneficios netos para sí mismos.
Negamos que exista un conflicto inherente entre los empleadores y los administradores por un lado, y los empleados por el otro; que el gobierno civil o alguien más debiese erigir barreras que inhiban la competencia entre empleadores y empleados más que la prohibición del fraude, al robo y la violencia, y castigar a aquellos que los cometan; que sea necesariamente injusticia o avaricia el desear obtener ganancia por las transacciones; y que la explotación esté involucrada en tales transacciones libres a menos que una parte requiera actos inmorales de parte de otros como uno de los términos de intercambio (e.g., favores sexuales, fraude, violencia, robo, etc.).

Vladimir Martínez
Pastor, ingeniero estructural y politólogo

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