La Biblia es esa guía o GPS para la vida que nos dejó Dios. Si la usáramos a diario como usamos nuestros celulares, tendríamos bien claro que camino o decisión tomar
Isaías 30:21 (RVR 1960): “Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda”.
Abraham salió de Ur de los caldeos creyéndole a la voz de Dios que le habló y le ordenó salir de allí. Esta le llevó por el camino que debía tomar para llegar hasta la tierra prometida
Los Reyes Magos vieron una Estrella en el firmamento y la siguieron. Esta les mostró el camino a seguir hasta llegar donde estaba Jesús.
Gracias a Dios, hoy día contamos con los GPS en nuestro auto y en los celulares. Es una buena manera de no perdernos cuando vamos a un lugar al que no habíamos ido antes. Pero que lindo sería tener un GPS para tomar las decisiones de la vida y el camino más seguro a seguir., ¿no es cierto?
Ahora en realidad, sí contamos con una guía o GPS, que, si la tomáramos como prioridad de leerla cada día, tendríamos mejor idea de hacia dónde debemos ir o que camino deberíamos tomar. De cuál es el camino que nos conviene elegir y consultar con Dios las decisiones que debemos tomar. La Biblia es esa guía o GPS para la vida que nos dejó Dios. Si la usáramos a diario como usamos nuestros celulares, tendríamos bien claro que camino o decisión tomar.
Estoy seguro que si nos esforzamos en fortalecer nuestra relación con nuestro Creador, pienso que es posible que escuchemos o que sintamos que Dios nos dirige. Si lo buscáramos a diario y le consultáramos cada decisión, ¡nos evitaríamos tantos dolores de cabeza y del corazón!
Pero usualmente lo olvidamos. Y en la rutina de la vida diaria vamos esforzándonos por demostrar lo fuertes que somos, lo inteligentes y lo capaces que llegamos a ser. Debemos parar de hacer las cosas a nuestra manera.
¡Ya basta! Te aconsejo que consultes todo con Dios. Te va a ir mejor. Te lo aseguro.
“El Señor es bueno y hace lo correcto; les muestra el buen camino a los que andan descarriados” (Salmo 25:8. NTV).
Dios siempre nos responde. Puede demorar, para que aprendamos a tener paciencia, que es una gran virtud. Pero si hacemos prioridad conectarnos a diario con Él y consultarle antes de cualquier decisión, veremos Su mano en todo. Él nos guiará si se lo pedimos de corazón y lo complacemos con nuestro comportamiento.
Oremos así:
Amado padre Celestial muéstrame el camino que debo tomar siempre.
Que tengas un hermoso y bendecido día.




