Dedico este artículo a toda la gente Rica, que inconsciente, en algún momento, llegó a pensar que era pobre, porque no tenían tanto dinero como otros, ignorando por completo la enorme riqueza que ya estaba dentro de ellos
El 25 de diciembre, me desperté con una pregunta recurrente en mi mente. ¿Soy realmente rico? Es una pregunta que no pude eludir, pensando que muchos también se la habrían hecho en algún momento de sus vidas.
Me levanté de inmediato de la cama, para colocar por escrito su respuesta en este artículo, que les dedico a todos con mucho cariño en inicio del año 2026. Pero tenía un dilema, que afortunadamente ya resolví. ¿Respondería a esta pregunta con la métrica del sistema que ha arruinado la vida de millones de personas con su ideología del éxito o lo haría con la métrica de Dios, que responde esta pregunta partiendo de la esencia del ser humano creado por él?
Partiré de la siguiente premisa:
El rico enriquece la vida de otros.
De otra forma, sólo es un pobre rico o un rico muy pobre, que sólo tiene dinero, cuya meta primordial es tener más dinero cada día, para aumentar su falso estatus de rico.
Esta premisa aplica a casi cualquier otro adjetivo que describa la condición de alguien en este momento, por ejemplo:
¿Eres grande?
¿Eres próspero?
¿Eres bendecido?
¿Eres exitoso?
Usando la misma premisa, la respuesta dependerá enteramente de cómo eso que dices ser afecta a los demás a tu alrededor.
El grande, engrandece la vida de otros.
El próspero, ayuda a otros a prosperar.
El bendecido, bendice la vida de otros.
El exitoso, ayuda a otros a tener éxito.
Si todas sus acciones tienen el propósito primordial de ayudar a otros y fueron motivadas exclusivamente por el amor y no por algún interés personal, como es el caso de algunos mal llamados influencer, quienes continuamente hacen gala de su filantropía en sus canales monetizados de YouTube y las redes sociales, con el propósito primordial de tener más vistas que les aseguren ganar más dinero, y de esa forma reducir sus impuestos, mientras ganan más dinero en el proceso.
Ser filántropo en el sistema no es igual a ser realmente rico, grande, próspero, bendecido o exitoso.
Si la motivación primordial es reducir impuestos, ganar más dinero y mejorar el estatus social, entonces no estás ayudando a otros por amor, sólo estás alimentando tu ego, mientras sigues enriqueciendo tus arcas personales a expensas de otros.
No quiere decir que realmente no quieran ayudar a otros, pero el sistema los programó para competir y ganarle a los demás, creando en el proceso un estatus que le muestre a otros que es una persona exitosa.
¿Qué ironía?, pensar que para llegar a ser alguien, es necesario tener más. Cuando realmente es exactamente al revés. El tener es el resultado directo del ser.
No estamos aquí para competir o ganarles a otros. Esa filosofía surge de la programación del sistema. Todos ya somos grandes, ricos, prósperos, bendecidos y exitosos en nuestra esencia. Donde somos uno con Dios y todo lo que es.
Estamos en este plano existencial para manifestar nuestra verdadera naturaleza en nuestra realidad personal. Motivados en todos los casos, por el amor y no por los intereses egoístas del sistema, que nos convirtió en animales competitivos, prisioneros mentales de su Matrix de control social.
Cuando respondo a esas preguntas de manera personal, me doy cuenta de que realmente soy rico.
Cómo no voy a ser rico, si tengo una hermosa familia. Me casé con el amor de mi vida, mi mejor amiga, mi amada esposa, Elizabeth, con quién llevo casado 44 años, además tengo dos hijos extraordinarios; Maziel, quién ya nos hizo abuelos de dos nietitas maravillosas, Victoria e Isabela; y nuestro hijo Miguel Ángel León Junior, un chico extraordinario, muy interesante, que realmente nos ama.
Y por si fuera poco, también tengo la mejor familia del mundo. Todos en España, mi mamá y todos mis hermanos, mi padre, quien en vida fue un ejemplo de familia, ya pasó a otro plano.
Además de la riqueza familiar, a lo largo de mis 65 años he enriquecido la vida de miles de personas, con mis consejos de sabiduría, con los 27 libros que he publicado, con el ministerio pastoral que ejercí por 38 años junto a mi amada esposa, hemos enriquecido la vida de miles de parejas, quienes asistieron a las terapias y programas de restauración de matrimonios.
Mi esposa y yo aún ejercemos nuestro trabajo como orientadores familiares, de esta forma hemos enriquecido y engrandecido la vida de miles de personas en diferentes partes del mundo.
Hoy lo seguimos haciendo desde Argentina. De la misma forma, hemos bendecido y ayudado a prosperar a miles, de tal forma que SÍ, claro que Sí, soy rico, grande, bendecido, próspero y exitoso.
Afortunadamente Dios me dio dones y talentos que he desarrollado a lo largo de mi vida para ayudar a otros. El que más disfruto en esta etapa de mi vida es el de escritor.
En la actualidad escribo artículos todos los días, los cuales publico en varias plataformas digitales y en las redes sociales, con un solo propósito enriquecer la vida de miles de personas alrededor del mundo, sin ningún ánimo de lucro, mi motivación es y siempre será el amor que tengo por la humanidad. Si mis escritos han contribuido de alguna forma para ayudarte en el despertar de consciencia, yo estoy más que pagado.
Recientemente me encontré en Buenos Aires con un soñador venezolano, que sin lugar a dudas también empezará a enriquecer, engrandecer y bendecir la vida de millones de personas en el mundo entero con su don, él es un cineasta con un don humano extraordinario, su nombre es Néstor Villalobos, es oriundo de cabinas, estado Zulia, Venezuela.
Asistí a la premier de su ópera prima, su primera película: CREER O MORIR. Una película sin desperdicio, que cuenta una historia de unos niños venezolanos y sus familias, que sin duda alguna tocará tú corazón y estremecerá tu fibra emocional, de tal manera que llorar será tu único desahogo mientras miras en la pantalla esta historia, contada magistralmente por Kiki, como le llamamos por cariño, a este extraordinario director de cine, Néstor Villalobos.
Néstor jamás dudes de ti, mi apreciado amigo. Sólo un hombre tan rico como tú, puede hacer este proyecto sin recursos económicos, superando todos los obstáculos en el camino, como lo hiciste tú.
Dedico este artículo a toda la gente Rica, que inconsciente, en algún momento, llegó a pensar que era pobre, porque no tenían tanto dinero como otros, ignorando por completo la enorme riqueza que ya estaba dentro de ellos.
Si lo único que tienes es dinero y ese es el mayor motivador de tu conducta, realmente eres pobre rico o un rico muy pobre.
Vive desde tu esencia, el Amor, y verás cómo la riqueza brota de tí en todo lo que haces cada día.
Felíz 2026 para todos, augurando que el año que comienza será tu mejor temporada en todas las áreas, hasta ahora.




