El compromiso de Dios es claro: Él te ayudará, te mostrará el camino, allanará tus sendas, te ayudará a vivir rectamente, te ayudará en todo… si te sometes a su voluntad
“Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas” (Proverbios 3:6).
Este maravilloso proverbio que sin duda ha bendecido a muchos, cuenta con unas interesantes traducciones: “Ten presente al Señor en todo lo que hagas, y él te llevará por el camino recto” (DHH). “Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar” (NTV). “Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas” (NVI). “Ten en cuenta a Dios en todo lo que hagas, y él te ayudará a vivir rectamente” (PDT). “Toma en cuenta a Dios en todas tus acciones, y él te ayudará en todo” (TLA).
Para quienes creemos en Dios este versículo debe hacernos pensar en lo inútil que son las excusas cuando de errar se trata. No me refiero a las equivocaciones “inocentes” o “sin querer”, sino al yerro en el camino o en lo que decidimos; y en eso tenemos alguna experiencia.
La vida es difícil y compleja y hay un buen número de propuestas que prometen vivirla mejor. La pregunta es, ¿a quién estamos tomando en cuenta? Si lo notas bien, nuestro proverbio tiene una gran promesa. El compromiso de Dios es claro: Él te ayudará, te mostrará el camino, allanará tus sendas, te ayudará a vivir rectamente, te ayudará en todo. La condición es someter bajo su voluntad todas las áreas de la vida en un acto de fe y sumisión, aceptando, por supuesto, la disciplina divina, pues “él enderezará tus veredas”.
Reconocerle es “tener conciencia de”, “tener comunión con” (Kidner), como con nuestros seres que amamos. Es posible que hoy debas darle un golpe de timón a tu vida. Recuerda la promesa de Dios y ten presente también lo que Él te pide. No pierdes nada con probarlo. ¿Qué decides?




