Los desafíos que tendremos en lo natural y espiritual, los podremos afrontar en victoria, si mantenemos nuestra comunión íntima con Dios
Todos, unos más que otros, estamos sintiendo un cambio en nuestro espíritu. Y, no es porque vamos a entrar en un nuevo tiempo. ¡No! Porque, ¡ya hemos entrado!
Tanto en lo espiritual y en lo natural, hemos entrado en un tiempo nuevo que nunca hemos experimentado antes. Es desconocido para nosotros, y por eso, el Espíritu Santo, desea que busquemos a Dios para saber cómo navegarlo en victoria en medio de tanto cambio.
¡Dios te quiere ayudar para que lo puedas vivir en victoria!
Con su ayuda, ¡lo podrás lograr! Un versículo que Dios me dio para este año, que Jesús mismo lo dijo en varias ocasiones, es: “Velad y orad”.
“Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre” (Lucas 21:36).
En este año, buscar a Dios a solas, para reforzar nuestra intimidad con Él, para agudizar nuestro oído profético y entender sus estrategias, no es un buen hábito que necesitamos tener como creyentes, ¡es una necesidad!
Los desafíos que tendremos en lo natural y espiritual, los podremos afrontar en victoria, si mantenemos nuestra comunión íntima con Dios. De la cual surge nuestra seguridad en nuestro interior, revelación para saber cómo obrar, y donde recibimos la fortaleza del Espíritu Santo para avanzar, en medio de la adversidad.
Este año hebreo es un año de la formación de nuevas puertas, de nuevas esferas a las que Dios nos desea llevar, en las cuales, si estamos alineados con él, experimentaremos las nuevas dimensiones en las que podremos operar.
¿Estás listo? Porque ya entramos en una nueva era y Dios te está llamando a una dimensión mayor.
Candy de Maa
Profeta, autora y conferencista



