¿Yo profetizo?

0
3
Tenemos que estudiar las profecías y algunas cosas ponerlas en observación / Freepik

La profecía sólo viene cuando el Espíritu Santo habla

“Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” (2ª Pedro 1:21).
Hemos oído tantas veces a predicadores decir: ‘yo profetizó’, y empiezan a decir cosas buenas, profetizan bendiciones, y mejores tiempos. Son muy populares, caen muy bien, son invitados frecuentemente a predicar, pero son falsos profetas. El detalle está en que, ningún hombre está autorizado para profetizar en el nombre de Dios, nadie puede adjudicarse a sí mismo ésa capacidad. Pues como dice nuestro texto inicial: Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, esto significa que nadie puede hablar cosas, aunque sean buenas, para que Dios luego las haga realidad.
La profecía sólo viene cuando el Espíritu Santo habla, continúa diciendo: sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. Hay quienes hacen esto por tener popularidad, para que los inviten a menudo, por recibir ofrendas, tienen un propósito económico, otros quizás esperando que de verdad se cumpla cuanto dicen, pero de cualquier manera es diabólico y aborrecido por Dios. El Señor dice así de ellos: “Vieron vanidad y adivinación mentirosa. Dicen: Ha dicho Jehová, y Jehová no los envió; con todo, esperan que él confirme la palabra de ellos (Ezequiel 13:6).
Están tan engañados que todo, aún ellos esperan que Dios haga lo que ellos dicen, o sea, ellos pretenden dirigir a Dios, el Señor para ellos es como un genio, dispuesto a cumplir sus deseos. Esto es tan grave, que el Señor estableció sentencia de muerte para quien tal haga, dice así: “El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado a hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá” (Deuteronomio 18:20).
Este problema no es nuevo, en la iglesia primitiva se estaban menospreciando las profecías, por la misma causa, Pablo tuvo que escribir: “No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo; retened lo bueno” (1ª Tesalonicenses 5:20-21). Tenemos que estudiar las profecías y algunas cosas ponerlas en observación, porque lamentablemente hay mucha profecía contaminada con la humanidad del profeta o supuesto profeta.
¡Dios te bendiga!!!

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí