Los militares se adiestran para escuchar y obedecer la orden de sus superiores. De esa manera debemos nosotros estar adiestrados para escuchar y obedecer la voz de Dios
Proverbios 2:2 (NTV): “Afina tus oídos a la sabiduría y concéntrate en el entendimiento”.
Hay una diferencia muy sutil entre escuchar y oír.
Y muchas veces creemos que la persona nos está escuchando, pero resulta que no. Que sólo está oyendo.
La Real Academia Española (RAE) define y especifica que:
Escuchar es “prestar atención a lo que se oye”.
Y oír es percibir con el oído los sonidos.
DIOS le recuerda a su pueblo en el libro de DEUTERONOMIO 28:1, “Si Realmente escuchas al SEÑOR tu DIOS, y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno, el SEÑOR tu DIOS te pondrá por encima de todas las naciones de la tierra”. (NVI).
Entonces si no pongo atención a lo que DIOS me está diciendo jamás podré cumplir con la orden o mensaje que Él me está dando.
Los militares se adiestran para escuchar y obedecer la orden de sus superiores.
De esa manera debemos nosotros estar adiestrados para escuchar y obedecer la voz de Dios.
Es posible que, como muchos, tengas la mala costumbre de pasarte el día quejándote. Te quejas porque las cosas no te han salido como esperabas. Te quejas porque subieron los precios, porque se te rompió algo, porque se te hizo tarde para otra cosa. Etc. Etc.
Y te cuesta en esos momentos creer y tener fe. Más aún, te cuesta adorarlo. Pero es precisamente lo que tienes que hacer. En todo momento, bueno o malo, adora a Dios, convencido de que te ama.
Si lo haces, es probable que no sólo afines tus oídos a escuchar Su dirección. También tu mente y tu corazón. Muchas veces es algo que nos puede parecer absurdo, pero si nos da paz, podemos estar seguros de que viene de Dios. Afina tus oídos.
Ponte atento y afina tus oídos y tu corazón.
Se trata de estar atentos a los deseos de nuestro Creador. Y es lo mejor que podemos hacer, porque Su voluntad siempre será mejor para nosotros que la nuestra. De hecho, aunque te parezca ilógico, Él te conoce mejor que tú mismo. Es así. Él te creó y te ama como no te amará nadie.
Pide a diario a Dios que Su Espíritu Santo habite en ti y te dirija e indique Sus deseos. Que estés siempre alineado en el propósito que Él tiene para tu vida, para que te puedas sentir pleno y realizado.
Oremos así
Bendito y amado Señor, vengo ante ti hoy a pedirte que me afines mis oídos para escuchar con atención tus indicaciones.
Que tengas un excelente y bendecido día.




