A menudo hacemos grandes esfuerzos contra el mal en alguna de sus formas, mientras que lo dejamos entrar por otras vías, al querer congraciarnos con aquello que Dios censura
“¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová? Pues ha salido de la presencia de Jehová ira contra ti por esto” (2 Crónicas 19:2).
En el Antiguo Testamento nos encontramos con la historia del rey Josafat, quien gobernó Judá durante 25 años, Pero vio empañada su gestión dada la debilidad y tibieza de su carácter.
Luego de acomodarse en el poder la conciencia de Josafat perdió mucha de su primera sensibilidad, se acercó al mal y se mezcló con él; tocó el lodo y se manchó, ya que hizo una alianza con el peor rey de la historia de Israel, esposo de Jezabel, casando a su hijo Joram con Atalía, la hija del rey Acab.
Contraer parentesco con Acab fue un pecado que perjudicó a Judá durante mucho tiempo, un mal que, aunque lento en su acción, terminó dando su fruto.
Es por esto que la Biblia nos advierte “El que siembra para su carne, de la carne segará corrupción” (Gálatas 6:8); principio que inevitablemente se cumplirá tarde o temprano.
El rey Josafat al parecer tenía buenas intenciones, pues pretendió a través de esa alianza recuperar el dominio de unas de sus ciudades de refugio que estaban en manos del enemigo, pero, sin embargo, debería haber sabido que no debía hacer “males para que vengan bienes” (Romanos 3:8), porque el fin nunca justificará los medios.
A menudo hacemos grandes esfuerzos contra el mal en alguna de sus formas, mientras que lo dejamos entrar por otras vías, al querer congraciarnos con aquello que Dios censura, apoyando y participando de las obras infructuosas de quienes caminan en el error y cuyas conciencias están entenebrecidas.
Las Escrituras nos instruyen que no puede haber comunión entre la luz y las tinieblas, y que no puede haber compañerismo entre la justicia y la injusticia, así como nos recalca que no puede haber amistad entre Cristo y Satanás (2ª Corintios 6:15).
A los que confían en Dios, el cielo nos establece un estándar de qué alianzas el aprueba y cuáles no. Cuidado de no incurrir en el desvío de Josafat, aprobando, avalando y siendo parte de lo que el aborrece…
Diego Ortiz
Pastor y comunicador
@ps.diegoortiz



