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Caras, pero no corazones, Eduardo Padrón

Si deseas conocerte no mires hacia afuera sino hacia dentro. Comienza ahora y procura hacer los cambios necesarios

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“Como en el agua el rostro corresponde al rostro, así el corazón del hombre al hombre” (Proverbios 27:19).
Se quejaba una madre del ingrato comportamiento de sus hijos. Creo que le costaba definir lo indefinible; así que solo dijo: “caras vemos, pero no corazones”. Tal vez otra forma de decirlo es “las apariencias engañan” o “no todo lo que brilla es oro”.
Vivimos en un mundo de apariencias, de intereses y pareceres dirigidos por el timón de las emociones, de lo que se desea, quiere y siente, más que por valores universales. Lo que se halla oculto en el corazón del hombre solo se evidencia cuando la punta del iceberg se asoma anunciando que lo peor está debajo.
“Corazón” es un término que en la Biblia confunde a muchos. No se trata de aurículas y ventrículos; sino de lo que el hombre piensa. “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón” dice Proverbios 4:23, aludiendo a todo lo que tenemos dentro: pensamientos, conciencia, criterios, deseos (BLA). Es lo que controla o controlará tu vida. Así que, tal como son esos pensamientos así somos. Por tanto, hay razones muy válidas para revisar el corazón y cuidarlo. Jesús declaró que “…de adentro, del corazón de la persona, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, el robo, el asesinato” (Marcos 7:21).
Siempre se tiene una expectativa de las personas: el hijo debe comportarse como hijo, igual el abogado, el gobernante, el servidor público, el médico, el sacerdote y el pastor; eso sin pensar en los roles familiares. Cada rol lleva su carga de expectativa, pero lo determinante son sus pensamientos (su corazón). Mi abuela describía muchas veces a una persona diciendo que era “de buen o mal corazón”.
Nuestro proverbio hurga en el problema medular del hombre: el corazón. Si deseas conocerte no mires hacia afuera sino hacia dentro. Comienza ahora y procura hacer los cambios necesarios. ¿Lo harás?

Eduardo Padrón
Pastor, comunicador y escritor
edupadron@gmail.com

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