«Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y diles que yo, su Señor y Dios, he dicho:
“¡Ay de ustedes, los pastores de Israel, que sólo cuidan de sí mismos! ¿Acaso no son los pastores los que deben cuidar de los rebaños? Ustedes se comen lo mejor, se visten con la lana, degüellan a las ovejas más engordadas, pero no cuidan de las ovejas. Ustedes no fortalecen a las ovejas débiles, ni curan a las enfermas, no vendan las heridas de las que se quiebran una pata, ni regresan las descarriadas al redil; tampoco van en busca de las que se pierden, sino que las manejan con dureza y violencia. Y las ovejas andan errantes por falta de pastor; andan dispersas y son fácil presa de todas las fieras del campo. Y así, mis ovejas andan perdidas por todos los montes y por todas las colinas. Andan esparcidas por toda la tierra, sin que nadie las busque ni pregunte por ellas”» (Ezequiel 34:2-6).
¿CÓMO CONOCES A UN PASTOR?
1) Por el cuidado a las ovejas.
2) Por sentir el mismo dolor por las ovejas de otro pastor.
3) Al saber que si una oveja está herida busca la cura.
4) Si la oveja herida es de otro rebaño, la asiste y busca al dueño y la entrega.
5) Si la oveja vuelve, entonces habla con el dueño del rebaño y establecen acuerdos de asistencia (las cosas en el Señor son correctamente y en orden).
6) Si está descarriada o sin pastor, se debe buscar el verdadero origen de su estado, y no se añaden al rebaño, porque no se le conoce la naturaleza de su rebaño (se le enseña las normas del rebaño).
7) Evita dar su pasto a oveja de otro rebaño, ni anda en su territorio mal formándolo (no busca en territorio ajeno lo que no es suyo).
8) Descarta atraer ovejas de otros rebaños al suyo.
9) No permite que sus ovejas traigan ovejas de otros rebaños.
10) Sabe el valor de una oveja y cuando llega una ajena sencillamente la entrega (no saltea rebaños).
11) No toma las ovejas que no son suyas para ofrecer sacrificio al Señor (llenar iglesias con ovejas ajenas).
12) No roba oveja de otros rebaños.
Amados pastores, en este tiempo especial de Dios para la iglesia estamos llamados a la solidaridad, a contribuir el uno con el otro a consolidar el ministerio asignado por Dios de pastorear su rebaño, cuidemos los pasos que damos, un día vamos a estar frente al Señor y daremos cuenta por el gran tesoro que nos entregó.
“Cuiden de la grey de Dios, que está bajo su cuidado. Pero háganlo de manera voluntaria y con el deseo de servir, y no por obligación ni por el mero afán de lucro. No traten a la grey como si ustedes fueran sus amos. Al contrario, sírvanle de ejemplo. Así, cuando se manifieste el Príncipe de los pastores, ustedes recibirán la corona incorruptible de gloria” (1ª Pedro 5:2-4).




