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El abuso espiritual, Liliana González de Benítez

Hay abuso espiritual cuando un líder usa su posición de poder dentro de una iglesia para controlar o dominar a otra persona

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Seguramente has escuchado hablar del abuso físico, sexual, emocional, pero ¿sabes de qué se trata el abuso espiritual? Temo que muchísimas personas hoy día estén siendo maltratadas dentro de sistemas religiosos sin siquiera percatarse. El libro “El sutil poder del abuso espiritual”, escrito por el pastor David Johnson en colaboración con el conferencista Jeff Van Vonderen, describe cómo actualmente los creyentes están siendo heridos y oprimidos por sus líderes espirituales. Primeramente, debo aclarar que no todas las autoridades religiosas son abusivas, ni tampoco todos los sistemas espirituales. La idea de este artículo es instruir al lector para que identifique los sistemas religiosos abusivos. Pues Jesús advirtió: “No dejen que nadie los engañe”. “Aparecerán muchos falsos profetas y engañarán a mucha gente” (Mateo 24:4;11).
Hay abuso espiritual cuando un líder usa su posición de poder dentro de una iglesia para controlar o dominar a otra persona; esto incluye el avasallamiento de los sentimientos y las opiniones del otro, sin considerar qué consecuencias habrá en el estado emocional y espiritual de esa persona.
Si te encuentras dentro de una congregación donde lo que dices, piensas, sientes y necesitas no es importante para tus autoridades espirituales y donde debes cumplir hasta el agotamiento con el desempeño religioso para satisfacer a tus líderes y sentirte aprobado, estás siendo víctima de abuso espiritual.
Si un pastor predica un mensaje y en el mismo humilla y desacredita a un hijo de Dios, comete abuso espiritual.
Si estás en un lugar donde escuchas que el que se va pierde la cobertura de Dios y corre el riesgo de experimentar toda clase de males, estás siendo manipulado espiritualmente. Hay pastores que maldicen a los creyentes: “Si te vas de acá… te va a ir mal”.
Hay iglesias donde es más importante el crecimiento en número de sus miembros que el crecimiento espiritual de sus almas. El Dios Altísimo declaró: “Desde el más pequeño hasta el más grande, todos codician ganancias injustas; desde el profeta hasta el sacerdote, todos practican el engaño. Curan por encima la herida de mi pueblo, y les desean: ‘¡Paz, paz!’, cuando en realidad no hay paz” (Jeremías 6:13-14).
En las congregaciones abusivas estás “tácitamente” obligado a asistir a todas las actividades, de lo contrario sentirás culpa o pondrán a otro en tu lugar. En los sistemas abusivos las personas no son transformadas a la imagen de Cristo son “amoldadas” al sistema religioso.

Liliana González de Benítez
Periodista y autora
[email protected]

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