Pasar por presiones nos ayudan a explotar lo que teníamos oculto, nos muestra lo que tenemos y que podemos hacer mucho más
Zacarías 13:9 (NTV): “A este último grupo lo pasaré por el fuego y los haré puros. Los refinaré como se refina la plata y los purificaré como se purifica el oro. Invocarán mi nombre y yo les responderé. Les diré: ‘Este es mi pueblo’, y ellos dirán: ‘El Señor es nuestro Dios’”.
Generalmente no nos gusta vivir ni trabajar bajo presión. Nos cuesta aceptar eso. Pero para que el oro brille es necesario que se someta a altas temperaturas, así mismo la plata.
Entonces ¿quieres ser un instrumento de Oro o Plata de alta calidad o sólo ser Hojarasca?
Estar bajo presión no siempre es algo que nos guste, porque muchas veces no sabemos cómo reaccionar, podemos caer en estrés o frustración. Sin embargo, al pasar el tiempo esto nos puede ayudar a descubrir capacidades y virtudes que estaban escondidas en nosotros.
Lo cierto es que los aparentes fracasos o límites que se presentan en nuestro día a día son oportunidades que podemos aprovechar para dejar salir dones o potenciales en nuestro ser.
Pasar por presiones económicas, sociales, físicas o de cualquier tipo, nos ayudan a explotar lo que teníamos oculto, nos muestra lo que tenemos y que podemos hacer mucho más.
El carbón pasa por presiones extremas antes de convertirse en un bello diamante, así nuestra vida se va formando en algo bello al pasar por presiones. Por ello, no hay que lamentarse, porque las presiones de la vida son sólo formadores de piedras preciosas.
Y usted en manos del Alfarero celestial es una joya de altos kilates.
Que tengas un excelente y bendecido día.




