Muchos andan hoy con el corazón roto por diferentes motivos y Dios lo sabe. Por eso Jesús su Hijo vino a la tierra a vendar a los quebrantados de corazón
Isaías 61:1, “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel”.
Muchos andan hoy con el corazón roto por diferentes motivos y Dios lo sabe. Por eso Jesús su Hijo vino a la tierra a vendar a los quebrantados de corazón.
No sigas sufriendo tu solo con ese dolor que no la sana ni lo calma ninguna pastilla o medicamento físico.
Tu necesitas al que sana el alma y el corazón, a Jesucristo el Hijo de Dios.
En el versículo inicial se expresa muy claro, que Él vino para eso. Para sanar tu enfermedad interior esa que te duela continuamente y te carcome los huesos. Esa que no te deja dormir ni estar tranquilo.
El profeta Isaías es usado por Dios para anunciar la venida de uno que traería sanidad a los quebrantados de corazón (Isaías 61). El cual vendaría «a los quebrantados de corazón» y consolaría «a todos los enlutados» (vv. 1-2).
No se cuál sea tu situación y gravedad interior, de tu alma y corazón. Lo que sí sé es que en Jesús hay salida para tu problema.
Después de que Jesús leyó este pasaje (Isaías 61:1) en la sinagoga de su pueblo natal, declaró: «Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros» (Lucas 4:21). Jesús vino a salvarnos y hacernos plenos.
¿Necesitas sanidad interior? Acude a Jesús y Él te dará «manto de alegría en lugar del espíritu angustiado» (Isaías 61:3).
Hoy muchos gozan de esa libertad y sanidad plena de su ser interior. Porque entendieron y se acogieron a esta oportunidad que Dios brinda a través de su Hijo Jesús.
Oremos así.
Jesús, sana mi corazón herido y espero con ansias la completa sanidad que habrá en el cielo.
Que tengas un hermoso y bendecido día.




