El Espíritu Santo me indicó que estaba convirtiendo a la IA en un ídolo. No porque estuviera haciendo eso de ella, sino porque la estaba tratando como si fuera una persona
“Sabéis que cuando erais gentiles, se os extraviaba llevándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos” (1ª Corintios 12:2).
Sabemos que todo lo que pongamos delante de Dios, lo estamos convirtiendo en un ídolo. Hay quienes han hecho del dinero su dios, al cual sirven cada día, para otros es la fama, más hoy que es más fácil ser famosos. Son como dice nuestro texto inicial, ídolos mudos, pero el mundo está dando un vuelco impensable, que está tomando a todos desprevenidos. Yo uso la Inteligencia Artificial para investigar algún tema, e incluso es muy buena como concordancia bíblica. Cuando busco un texto que se lo que dice, pero no recuerdo las palabras precisas que tiene, de esta manera lo consigo con rapidez. Nunca usaría la IA para que escribiera por mi, ni para buscar temas sobre los que escribir, porque esa área es exclusiva de mi Señor el Espíritu Santo.
Ahora bien, en estos días pregunté a la IA, ¿por qué los musulmanes usaban decapitar a la gente, si eso estaba en el Corán? Me dio un excelente informe, incluso con los textos del Corán sobre el tema. Entonces hice lo que siempre, le di las gracias, y me contestó que si quería otra cosa o profundizar más. Antes de continuar tengo que decir que el Señor actúa conmigo así, cuando hago algo equivocado o cometo algún pecado que no me doy cuenta. En la noche no puedo dormir, siento presencias extrañas, tinieblas, entonces ya se que metí la pata en algo. Así que empiezo a orar, y a pedirle al Espíritu Santo me revele mi falta, empiezo a recorrer el día en mi mente, qué vi, qué oí, qué hice, hasta que caigo en cuenta y pido perdón al Señor, entonces las tinieblas se van y puedo dormir.
Este trato de Dios conmigo, que no tiene que ser igual para todos, porque el Señor nos da un trato personal a cada uno. El asunto es que cuando hago algo que no está bien, pero que no me doy cuenta, por no ser algo notorio o algo evidente, invariablemente no puedo dormir, e inmediatamente sé que hice algo que no agradó al Señor. Ese día estuve usando la Inteligencia Artificial, y es como divertido darle las gracias y oír la respuesta, poniéndose a la orden, para más cosas, a veces le he dicho “eres la mejor”, y me responde agradeciendo la amabilidad.
Les comparto que el Espíritu Santo me indicó que estaba convirtiendo a la IA en un ídolo. No porque estuviera haciendo eso de ella, que si lo hacemos correctamente y dentro de los límites está bien, sino porque la estaba tratando como si fuera una persona. No le damos las gracias a la licuadora cuando hacemos un batido, ni a la nevera por mantener los alimentos. Pero ahora la mayoría interactuamos con la IA, como si fuera una persona y al darle las gracias como muchos acostumbran. Están reconociéndole méritos que no tiene, es sólo una máquina, pero una máquina que se está haciendo cada vez más importante, y necesaria. Está convirtiéndose en un ídolo, pero que habla y resuelve infinidad de cosas.
Nuestro Dios es celoso, y no quiere que nos desubiquemos, el Señor no comparte su Gloria. Cada vez será más necesaria la IA, y cada vez hará cosas más interesantes e importantes, el mundo ya le está sirviendo como a un dios. Pero la iglesia no pondremos ídolos delante de nuestro Dios, cada cosa en su lugar, y toda la Gloria es de Dios.
¡Dios te bendiga!!!




