Hay condiciones que Dios establece para conceder nuestras peticiones
Las Escrituras dicen muchas cosas acerca del pecado, de la fe, de la salvación, de dar, de pedir, etc.; pero la doctrina final debe tomar en cuenta TODA la información escritural. Debemos recordar que la Palabra de Dios nos dice: Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho (Juan 15:7). Es muy preocupante que no le hayamos enseñado a la iglesia la manera cómo Dios suele responder a nuestras demandas. El Señor no nos concede todo lo que pedimos porque con frecuencia tenemos un conocimiento ingenuo de cómo funcionan los principios de su reino: “…Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).
Cuando Moisés, al final de sus días, le pidió al Señor que le concediera “ver” la tierra prometida, la respuesta fue demoledora: “Basta, no me hables más de este asunto”. Cuando Pablo le rogó varias veces para que lo liberara de un aguijón que lo molestaba, Dios sencillamente le dijo: “…Bástate mi gracia…”. “…Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye” (1ª de Juan 5:14). Hay obviamente condiciones que Dios establece para conceder nuestras peticiones. De manera que “pedid y se os dará”, es sólo una parte de la información de lo que tiene que ver con pedir.




