Home / Personajes de la Reforma Protestante / Girolamo Savonarola, El Precursor Florentino (1452-1498)

Girolamo Savonarola, El Precursor Florentino (1452-1498)

Savonarola fomentó un cambio social y político enorme. Su predicación se hizo más profética, enfatizando el retorno de Cristo. Su reforma moral tendía a una reorganización política para establecer una “república cristiana”

Girolamo Savonarola le predicaba a miles en su lengua vernácula y con mucha llaneza. Anunciaba la gracia de Dios que se hallaba en Cristo

Alrededor de la base del monumento de Lutero en la ciudad de Worms, Alemania, se sientan cuatro precursores de la reforma protestante—Jan Hus, Juan Wycliffe, Pedro Waldo y Girolamo Savonarola. Entre ellos no podrían ser más distintos. Un filosofo, un teólogo, un comerciante y un sacerdote católico, respectivamente. Cada uno de ellos inspiró a Lutero en su búsqueda de la verdad. Cuando Lutero iba viajando a la dieta de Worms en 1521 para enfrentar el juicio por sus doctrinas—luego de quemar la bula papal que lo excomulgaba—llevaba un pequeño cuadro de este fraile dominico italiano.
Lutero enfrentaba la posibilidad de que lo condenaran a muerte en Worms, quizá comparando su vida con Savonarola: con aquella voz profética, Savonarola condenó a la iglesia católica por corrupción. Su conflicto con el papa español Alejandro VI, el papa Borgia, alcanzó el clímax cuando lo excomulgaron y ejecutaron en la hoguera. Lutero también había sido excomulgado por eso, al condenar los abusos papales.
Aunque Lutero escapó a su propia muerte, le resonaba el ejemplo de este italiano; al salir de la dieta de Worms Lutero fue secuestrado por sus partidarios, pues temían por su vida y llevado al castillo de Wartburg. Luego de dos años de estar escondido allí, Lutero publicó las meditaciones de Savonarola a los salmos 31 y 51, y lo llamaba “el piadoso de Florencia”.
Nacido en el seno de una familia rica en Ferrara, Italia, en 1452, Savonarola fue un joven precoz con una inclinación al conocimiento. Previendo que sus padres lo querían hacer estudiar medicina, en una elección repentina a los 23 años se unió a los dominicos, desilusionado por la vanidad de la cultura italiana. Siendo fraile se adentró en los escritos de Tomas de Aquino y en las Escrituras, demostrando gran capacidad de memorizar parte de la Biblia.
Savonarola llegó a Florencia en 1490, una ciudad que desbordaba cultura y fastuosidad. Fue su predicación lo que lo catapultó al centro de las reformas políticas de Florencia. Desde la catedral principal de la ciudad, Savonarola le predicaba a miles en su lengua vernácula, con grandes figuras de lenguaje y mucha llaneza. Anunciaba la gracia de Dios que se hallaba en Cristo. Y también lanzaba invectivas sulfurosas a las prácticas inmorales y eclesiásticas de los líderes, aunque llego a ser confesor de Lorenzo de Medici, el gobernador. Los eventos históricos, fuera del control de Savonarola, fueron la invasión a Italia del rey de Francia, y una devastadora peste que elevaron su influencia en Florencia. Usando imágenes bíblicas predijo esa invasión diciendo que un nuevo rey Ciro atravesaría la ciudad.
También debemos mencionar que había un elemento social que preveía un fin de los tiempos en la gente común, lo que hacía que la voz de este dominico fuera potenciada en los espíritus de la época. Se decía que el mundo se terminaría en el año 1500. Había viejas profecías medievales en el año 1000 por boca de Joaquín de Fiore. Todo esto hacía que Savonarola fuera visto como un apóstol Juan moderno y Florencia como una isla de Patmos.
De 1494 a 1498, Savonarola fomentó un cambio social y político enorme.
Su predicación se hizo más profética, enfatizando el retorno de Cristo, le pedía a Florencia que fuera una nueva Jerusalén. Su reforma moral tendía a una reorganización política para establecer una “república cristiana”, mucho antes que lo que hizo Calvino en Ginebra. Recuerden que en el aquel momento Italia no estaba unificada como hoy, y se circunscribía a ciudades estado.
Y el papa buscaba, a través de la política y el dinero, hacerse de la influencia de las élites eclesiásticas y políticas de cada ciudad.
En lo mejor de estos cambios, Savonarola organizó a los jóvenes de Florencia para que incitaran la reforma, precipitando varias “Hogueras de las Vanidades” siempre en protesta contra el Carnaval Mardi Gras de la ciudad. Estos jóvenes destruían los elementos de la tentación como máscaras de navidad, mazos de cartas, libros eróticos, vestidos lujosos, espejos, e instrumentos musicales. La última de estas hogueras tuvo lugar en la Piazza della Signoria en el centro de la ciudad el 7 de febrero de 1497, meses antes que el papa Alejandro excomulgara a Savonarola. Luego de esa medida el conflicto con el papa Borgia explotó al enterarse este de cartas secretas que el sacerdote enviara a los reyes de Francia, Inglaterra, Hungría, y al emperador Carlos V, solicitándoles que se hiciera una consulta eclesiástica para deponer al papa por sus abusos.
Sabemos que en esto también figuraban grandes cardenales italianos que odiaban al papa español, pero que eran tan corruptos como él. Ellos hicieron correr la leyenda de los Borgia con Lucrecia como envenenadora y César Borgia como sicario. Los Borgia erran corruptos, pero tanto como aquellos que querían sacarlos a ellos. En historia siempre tenemos que analizar los datos y fuentes con los intereses subjetivos de quienes difunden las distintas especies. En abril de 1498 los ejércitos del papa entran en Florencia y llegan a torturarlo 42 días hasta que se arrepiente. Firma su arrepentimiento con el brazo derecho, único miembro que le dejaron sano para que pudiese hacerlo. Luego se arrepiente de ese momento de debilidad. Fue estrangulado y arrojado a la hoguera. Murió un 23 de mayo de 1498, tenía 45 años.
Aclaremos que a Savonarola no le molestaba el oficio de papa, sino la persona de Alejandro VI. En eso difería con las críticas del papado de los reformadores posteriores.
Él siempre fue parte de la iglesia católica, tanto en darle la primacía a Pedro, ser devoto de María y tener una doctrina semi-pelagiana de la salvación. Pero al condenar la inmoralidad y los abusos papales, se anticipó a la reforma. Su reforma duró lo que duró su persona en este mundo. Pero su apasionada predicación expuso la corrupción, y fue una antorcha en una noche tenebrosa. Con esa antorcha, 20 años después, Lutero prendería el fuego de la Reforma.
Una cita: “Todo el mundo sabe que su gloria no se ha propagado por la fuerza de las armas, sino por los pescadores pobres”. Girolamo Savonarola.

José Núñez Diéguez
Pastor, historiador y escritor
De su libro: “LA REFORMA PROTESTANTE, los desconocidos de la Reforma”.

About Verdad y Vida

Check Also

Juan Wycliffe, la estrella de la mañana (1330-1384)

Se aplicó rigurosamente al estudio de la teología y las Escrituras. Mientras lo hacía, se …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *