La manera de acercarse a Dios es primeramente con Acción de Gracias y, luego, viene todo lo demás
Como cristianos debemos desarrollar una vida de agradecimiento a Dios y a los demás.
1. Seamos agradecidos a Dios por quien es en nuestras vidas.
“Alabad al Señor, porque él es bueno… Alaben la misericordia del Señor y sus maravillas para con los hijos de los hombres” (Salmo 107:1, 8-9).
La manera de acercarse a Dios es primeramente con Acción de Gracias y, luego, viene todo lo demás.
“Entrad por sus puertas con acción de gracias, y a sus atrios con alabanza. Dadle gracias, bendecid su nombre, porque Dios es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones” (Salmo 100:4-5).
2. Seamos agradecidos con los que nos rodean, por ser parte de nuestras vidas.
Muchas veces agradecemos a la gente por ayudarnos en las distintas cosas que los hemos necesitado, y a veces, nos olvidamos de agradecer a los que siempre están ahí por nosotros.
Qué importante es agradecer a nuestra familia, ¡simplemente por estar!
En los tiempos buenos y los menos buenos. En momentos cuando, por alguna razón, no hablamos o actuamos de la mejor manera. Por estar ahí cuando hay abundancia y quizás no la hay tanto.
¡Agradezcamos a nuestras familias por estar siempre ahí con nosotros!
¡Seamos agradecidos!
Con cariño.
Candy de Maa
Profeta, autora y conferencista




