El pecado era la característica principal de la vida vieja, pero la justicia es lo que describe la vida nueva
Gota: “Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva” (Romanos 6:4).
Sepultados juntamente con él. Puesto que estamos unidos por la fe con Él, como simboliza el bautismo, su muerte y sepultura se convierten en nuestra realidad.
…en vida nueva. Esto es cierto si nosotros en Cristo, morimos y fuimos sepultados con Él, por lo cual también nos hemos unido con Él en su resurrección. Nuestra vida posee una nueva cualidad y carácter, un nuevo principio vital. Esto alude a la regeneración del creyente (2ª Corintios 5:17; Gálatas 6:15; Efesios 4:24). El pecado era la característica principal de la vida vieja, pero la justicia es lo que describe la vida nueva.
El pecado no tiene poder sobre nosotros, porque hemos muerto a él. Ese fue propósito de la muerte de nuestro amado Señor Jesucristo, “que muertos al pecado, vivamos a la justicia” (1ª Pedro 2:24).
Valor: Pablo nos dice en Romanos 6:6, que hemos sido transformados. La obra expiatoria de Cristo permite que usted y yo nos apartemos del pecado y tengamos una nueva forma de vivir, una vida de justicia. Hemos sido hechos santos.
Dios le bendiga.
Ramón Tovar
Pastor y columnista
tramon63@gmail.com



