No es una opción, sino una orden, debemos ser sal y luz para influenciar y cambiar la cultura pagana de nuestros tiempos
“Cuando Acab vio a Elías, le dijo: ¿Eres tú el que turbas a Israel? Y él respondió: Yo no he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre” (1 Reyes 18:17-18).
Nadie debería aprobar lo que Dios puede condenar. Como hijos de Dios vamos a tener una confrontación con nuestra cultura si defendemos los valores bíblicos. Elías vivió en tiempos donde no era popular ser un hijo de Dios. Sin embargo, él entendió que no se trataba de ser políticamente correcto, sino enfrentar lo que no es correcto.
Nuestra cultura ha sido influenciada de manera tóxica en muchas áreas y Dios requiere una acción nuestra. Algunos optan por aislarse y no identificarse aludiendo que no debemos contaminarnos con el mundo. Pero Elías se plantó por orden de Dios para ser un “influencer” en su cultura. He aquí algunas de las razones porque debemos de ser “influencer”.
Es un mandato Bíblico: El plan de Dios incluye que debemos cuidar la cultura. Génesis 1:28 dice: “Llenen la tierra y gobiernen sobre ella”. Tenemos una responsabilidad de gobernar sobre toda la creación. Elías sintió esta carga y respondió con obediencia al mandato de Dios. Se enfrentó y dijo lo que se tenía que decir.
Somos embajadores de Dios en la cultura: Pablo dice en 2ª Corintios 5:20 que “somos embajadores en nombre de Cristo”. Los embajadores van a donde los asignan para ir, no a donde ellos eligen ir. El embajador entrega el mensaje del Rey, no su propio mensaje. El mensaje del Rey es de arrepentimiento, perdón y restauración. No se trata de quedar bien, sino ejecutar la orden de arriba.
Debemos confrontar la oscuridad: Jesús dijo en Mateo 5:13-14 que somos la sal y la luz de la tierra. La sal retrasa la descomposición de la carne. Es por ello que estamos llamados a ser personas que inhiben el crecimiento del pecado y la oscuridad en el mundo. Antes de que la luz haga alguna diferencia, debe enfrentar la oscuridad. No podemos disipar la oscuridad hasta que la enfrentemos con la luz de Cristo.
CONCEPTO IMPORTANTE
Enfrentarse a la cultura pagana no es conveniente ni cómodo. Definitivamente si te dan la opción a elegir de ir con o contra la corriente uno siempre elegiría el camino fácil. Elías se paró frente al rey Acab y le dijo las cosas como son, sin aguar la sopa.
Elías fue un “influencer” valiente y se enfrentó a los problemas de la cultura de su tiempo. Para hacer esto Elías fue un hombre de oración y dependía del poder del Espíritu Santo de Dios. Sin esto, las rodillas le hubiesen temblado.
No es una opción, sino una orden, debemos ser sal y luz para influenciar y cambiar la cultura pagana de nuestros tiempos. Esa orden no es para estudiarla y debatirla teológicamente, sino para ponerla en acción. Dios espera nada menos, sino que seamos sus embajadores aquí y ahora.
Arnold Enns
Pastor y presidente de COICOM



